Murió tras recibir diez puñaladas

Murió tras recibir diez puñaladas
La víctima, oriunda de General Roca, fue hallada malherida en la meseta neuquina. Tenía 48 años y trabajaba en un hotel.

En circunstancias todavía no determinadas, un hombre fue apuñalado y arrojado en la zona de la Meseta, a unos 300 metros de la planta transformadora del EPEN. Producto de las graves heridas, murió ayer en horas del mediodía en el hospital Castro Rendón.

De acuerdo con fuentes policiales, la víctima fue identificada como Domingo Toribio Morales, de 48 años, oriundo de la ciudad de General Roca.

La Policía trabajaba anoche en forma intensa junto a las autoridades judiciales de turno para establecer los pormenores de este nuevo crimen ocurrido en la capital neuquina.

En el lugar donde fue arrojada la víctima, se podían observar a simple vista los rastros del cuerpo, que habría sido arrastrado varios metros no se sabe bien con qué intenciones. Restos de sangre quedaron desperdigados sobre la tierra, ramas y un cartón, elementos que se encontraban cercanos a una de las picadas.

La persona que dio aviso a las fuerzas de seguridad sobre el herido fue un trabajador del Parque Industrial, que pasó y alcanzó a verlo tirado. “Lo encuentra una persona que iba al trabajo”, precisó el subcomisario Gustavo Orihuela, quien quedó al frente de las primeras pericias.

De todos modos, se especula que la víctima habría alcanzado a manifestar un pedido de socorro y que por ese motivo fue advertida por el vecino.

El herido fue trasladado al hospital en una ambulancia alrededor de las 7.40 y su deceso se produjo a las 12.30.

"Un cuchillo importante"

Por la tarde, el cadáver fue sometido a una autopsia, que reveló un total de diez puñaladas en el abdomen, el cuello y una pierna. Se presume que las lesiones fueron provocadas con “un cuchillo importante”, indicaron fuentes allegadas a la causa.

En tanto, fueron disímiles las versiones sobre si la víctima al momento de ser hallada se encontraba vestida. Fuentes policiales aseguraron que “estaba vestido” pero fuentes judiciales indicaron que se encontraba desnuda.

Siempre en el plano conjetural, los investigadores arriesgaron que el hombre habría sido llevado hasta la Meseta en un vehículo y que, posiblemente en otro lugar y con anterioridad, habría sido golpeado y apuñalado.

La identidad del hombre fue posible comprobarla luego del hallazgo de su auto abandonado en las cercanías de la Comisaría 18. Se trata de un Volkswagen Voyage, que fue secuestrado y que, a priori, no tenía rastros de sangre.

Asimismo, la Policía neuquina fue informada por sus pares de Río Negro sobre una denuncia por la desaparición de Morales. Según fuentes judiciales, el hombre vivía junto a sus padres y trabajaba en un hotel roquense

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