Tenía 87 años y su cotidianeidad giraba en torno a los frutos de una vida de trabajo para sus hijos, en tranquilidad y llena de cariño. Hasta el viernes, cuando una mala praxis comenzó con sus últimos días.
En ese momento la mujer debió ser trasladada a Terapia Intensiva del sanatorio Almirante Brown, lugar al que ingresó por un cuadro de neumonía el 21 de mayo, del cual evolucionaba muy favorablemente hasta el momento de la negligencia.
“Mi mamá estaba lúcida, estábamos muy cerca de ella todo el tiempo. Yo vi cuando la enfermera realizó el suministro de leche, pero no reparé en el error hasta que mi mamá comenzó con inconvenientes para respirar y estaba color azulado”, manifestó la hija de Pabla, Sonia Gutiérrez.
El daño multiorgánico que causó a Pabla la leche en sus venas fue irreversible. Sus familiares radicaron la denuncia en una Fiscalía Correccional.
Por su parte, autoridades de PAMI manifestaron que el cambio de sondas podía ser responsabilidad de los familiares de Pabla que, al cambiarla de ropa, desconectaron las sondas.
“La enfermera tiene muy buena trayectoria, pero la Justicia deberá determinar quiénes son los responsables”, aseguró el interventor de PAMI, Nicolás García.
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