Marek Edelman, el último líder del Levantamiento del Ghetto de Varsovia contra los nazis, murió ayer a los 90 años.
La insurrección, recordó el mismo Edelman, fue conducida por "220 muchachos mal armados" contra el poderoso Ejército del Tercer Reich y duró tres semanas. Tras el suicidio del jefe de la insurrección, Anielewicz, fue Edelman quien comandó la revuelta en los últimos días antes de su sangriento epílogo. Luego de la derrota, y habiendo logrado huir del destino de cámara de gas, Edelman tomó parte de la célebre revuelta urbana de 1944 que fue encabezada por el ejército clandestino polaco en Varsovia. Terminada la guerra, Edelman -quien nunca quiso abandonar Polonia- se convirtió en un reconocido cardiólogo que formó parte de la oposición durante el régimen comunista polaco.
Edelman nació en lo que hoy es Bielorrusia en el seno de una familia judía que poco después se mudó a Varsovia. Desde joven, siguiendo el ejemplo de los padres, se comprometió en la actividad política de una organización de los judíos socialistas, el Bund. En 1942 fue uno de los fundadores de la organización militar de los judíos (Zob) que un año después encaminó la insurrección en el gueto de Varsovia. Edelman se instaló en Lodz poco después de la guerra y en 1998 recibió la Orden del Aguila Blanca, la máxima condecoración de Polonia."Llegó a una edad avanzada. Ha partido colmado, pese a que siempre fue consciente de la tragedia que vivió. No quiero decir que fuera irremplazable, nadie lo es, pero había pocas personas como Marek Edelman incluso en su medio, en su generación", declaró el ex canciller polaco Wladyslaw Bartoszewski.
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