Una paciente discapacitada de 20 años murió este lunes en la localidad de Papagayos como consecuencia de no ser asistida a tiempo por la ambulancia de la salita de la localidad.
Mientras la neurocirujana intentaba hacerle la reanimación, su marido se dirigió a la salita de salud para que una ambulancia fuera al domicilio para asistirla.
La ambulancia de la salita tiene prohibido acercarse hasta 300 metros de la casa de la médica desde que fue separada de la carrera sanitaria el año pasado, por orden, según fue denunciado por la neurocirujana, de la jefa del Programa Medicina del Interior, Mónica Cabrera.
La salita tampoco puede entregar remedios a los pacientes que asisten con una receta firmada por Elizondo.
Estas resoluciones se tomaron luego de un inconveniente que tuvo la doctora que incluso denunció discriminación por motivos religiosos ante la Justicia y el INADI. Desde ese momento, la profesional sufrió innumerables persecuciones.
El marido de la médica, al ver que la ambulancia no iba a asistir la joven que se estaba muriendo, fue hasta la Policía y recién ahí consiguió que fueran. Ya había pasado más de una hora desde que la solicitaron.
Cuando la ambulancia llegó, la joven ya había fallecido.
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