Se trata de Alejo Panesiuk, quien trabajaba como delivery en la pizzería “Sancho Panza”, ubicada en Molina Arrotea. Había sido baleado el martes en un robo al local y trasladado al hospital Luisa Cravenna de Gandulfo; luego de estabilizarlo, lo llevaron a un centro de salud de Florencio Varela, donde finalmente murió ayer.
Se trata de Alejo Panesiuk, quien trabajaba como delivery en la pizzería “Sancho Panza”, ubicada en Molina Arrotea. El hecho se registró el martes, cuando un grupo de delincuentes abordó a los empleados del local.
Según indicaron testigos del episodio, “no hubo resistencia” pero los ladrones “dispararon igual”. Llegaron en una moto y la cruzaron en la entrada de la pizzería, y tras dispararle a este joven de 20 años, huyeron con la recaudación del día. “Les dieron todo y cuando se iban, le pegaron un tiro en la cabeza”, contó a Info Región la vendedora de un kiosco ubicado a metros del local.
Alejo quedó gravemente herido, ya que el impacto de bala fue en la cabeza. Fue trasladado de urgencia al hospital Luisa Cravenna de Gandulfo, donde fue estabilizado, y luego lo llevaron al centro de salud El Cruce, de Florencio Varela. Tras días de agonía, murió ayer por la mañana. Tenía muerte cerebral.
El joven trabajaba por la mañana en la fábrica de equipamientos para gimnasios Nitrec y por la noche realizaba con su moto el delivery en la pizzeria. Desde aquel momento, la pizzería no volvió a abrir sus puertas.
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