Murió un enfermero al volcar cerca de Viedma

Murió un enfermero al volcar cerca de Viedma
El accidente se produjo en la segunda bajada del Faro, cuando retornaban de La Lobería.

Un hombre perdió la vida al volcar la camioneta que conducía. Fue en la tarde de ayer sobre la Ruta provincial Nº1 en inmediaciones de la segunda bajada del Faro en la costa atlántica viedmense, a unos 35 kilómetros de esta capital. Al parecer José Quispe, de 50 años, habría perdido el control de la Ford EcoSport en un camino de ripio, generando que el vehículo diera un par de tumbos quedando sobre la ruta apoyada en el lateral izquierdo.

El conductor fue el único lesionado grave que además quedó atrapado en la camioneta de la que tuvo que ser rescatado por los bomberos del Cóndor.

Su muerte generó gran conmoción en el hospital "Artémides Zatti" de Viedma donde Quispe era enfermero desde hace años en el servicio de Maternidad e Infancia.

Según se supo, Quispe se trasladaba junto a su hijo, nuera y dos nietitos de cinco años y tres meses. Ninguno habría llevado colocado el cinturón de seguridad, pero sólo sufrieron lesiones leves los adultos.

Una vez que fue retirado el conductor del vehículo recibió las primeras atenciones en el centro de salud del Cóndor. Allí habría sufrido un paro cardiorrespiratorio y rápidamente fue derivado al Zatti donde ingresó prácticamente sin vida.

Al parecer, Quispe y su familia habrían aprovechado la agradable temperatura de ayer, que superó los 30º, para dar un paseo por la costa. El primer objetivo fue La Lobería, distante a 60 kilómetros de Viedma. Estuvieron en la playa y de regreso, cuando se aproximaban a la segunda bajada del Faro en camino de ripio el conductor habría perdido el control del rodado, que dio un par de tumbos, quedando en un tramo de asfalto de la vieja traza hoy clausurado por su proximidad al acantilado.

En esta zona se construyó una nueva vía y fue reasfaltada la ruta hasta La Lobería, quedando unos cinco kilómetros de ripio que no fueron pavimentados entre El Faro y el inicio de la nueva carpeta.

Si bien existe cartelería de uno y otro extremo suele ser un inconveniente brusco dejar la cinta asfáltica y continuar la conducción sobre el ripio.

Quispe ya había transitado prácticamente la totalidad de esos cinco kilómetros. No obstante habría alcanzado a señalar a su hijo que no podía controlar la camioneta.

Comentá la nota