El chico de 14 años, Brian Hernández, que estaba internado en terapia intensiva del hospital Castro Rendón con diagnóstico de muerte cerebral, falleció este jueves al ser desconectado del respirador mecánico.
El policía aseguró que había visto un arma de fuego y que por eso había disparado. El arma que se encontró en el auto, aparentemente no servía y estaba descargada.
El hecho provocó un impacto político y social importante. El gobierno de Jorge Sapag comunicó el mismo miércoles que ponía todo a disposición de la Justicia para el esclarecimiento de lo ocurrido.
Este jueves, se refirió al tema ante una pregunta la vicegobernadora, Ana Pechen, quien sostuvo que se trataba de un caso “muy doloroso”, y que confiaba en que la Justicia, actuando con independencia, esclarecería a través de su investigación los pormenores del caso y las responsabilidades en la muerte del chico.


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