Ivana Vanesa Arévalo era maestra jardinera y fue encontrada semidesnuda en las escaleras del edificio donde vivía.
Luego de permanecer tres años en estado de coma a causa de un grave episodio de violencia de género, se constató ayer el deceso de Ivana Vanesa Arévalo, una joven docente catamarqueña.
El fallecimiento se produjo en un nosocomio de la provincia de Tucumán, donde permanecía internada. Cabe destacar que la joven estuvo en un hospital de esta provincia, ya que es oriunda de la localidad deLos Altos, departamento Santa Rosa, de donde es oriunda junto a su familia. Sus allegados esperaban que despierte para relatar lo sucedido, pero el estado de la joven fue empeorando y demandó que vuelva a ser internada en la vecina provincia.
El Esquiú.com dialogó en exclusiva con su hermana, Ángela Irene Arévalo, quien instó a la Justicia tucumana a expedirse con celeridad respecto al hecho.
“Esperamos que con lo que pasó puedan de una vez por todas dictarle una condena. Hace tres años que está el juicio en suspenso y nosotros a la espera”, indicó la hermana de la víctima. Según explicó, el velorio se llevaba a cabo anoche en Alijilán.
El hecho
Con 29 años, Vanesa se desempeñaba como maestra jardinera en Tucumán y residía en un edificio de calle General Paz al 400, junto a dos estudiantes que convivían con ella.
En febrero de 2012, fue encontrada en la escalera del tercer piso de su edificio, con señales de haber sido muy golpeada y además, se encontraba semidesnuda. Fue trasladada de urgencia al hospital Padilla, donde fue asistida por un respirador artificial.
Los trabajos científicos realizados por los pesquisas tucumanos dieron cuenta de que la joven sufrió una lesión cerebral irreversible producto de haber sido asfixiada. Además, fue ultrajada sexualmente.
Detenido
A medida que transcurrieron los días, los encargados de la investigación fueron acercándose hasta un sospechoso, el cual quedó detenido luego de que se pudo acceder a los mensajes de la computadora de Vanesa.
Se trata de Gabriel Ruiz, un joven salteño que tenía 28 años en aquel entonces. El sujeto mantenía una relación con la docente y en indagatorias, reconoció que estuvo con la joven la noche en que fue encontrada en las escaleras, pero negó haber sido el autor de lo sucedido. Fue imputado por intento de homicidio con abuso sexual agravado, acusación que ahora se verá agravada.
Sobre finales del año pasado, se deslizó que la Justicia iba a llevar adelante el juicio en su contra, pero finalmente no se concretó.

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