Una vez más la práctica imprudente de los llamados deportes de riesgo, se cobra una víctima joven. El chico se habìa aficionado al parkour y la imponente estructura del molino era el escenario ideal.
Se trata de Pablo Damian Bruno de 12 años de edad, hijo de Bibiana Pérez y Juan Rodolfo “Gato” Bruno, ex vecinos de América quienes ya hace un tiempo residen en la ciudad de Santa Rosa. El niño se habría subido, el viernes a la tarde, al techo del Molino Werner desde donde cayó al vacio resbalandose al querer caminar por la cornisa según informaron los medios locales.
Su mamá lo reconoció en el hospital en horas de la noche. Allí, la mujer habría contado que el chico era aficionado al parkour, una disciplina que consiste en desplazarse acrobáticamente por paredes, tapiales y distintos obstáculos presentes en el entorno urbano.
La víctima había ingresado al predio del Molino Werner y un encargado lo vio en las alturas. Éste le pidió que se baje, pero como no le hizo caso comenzó a subir para tratar de convencerlo. En ese momento, escuchó el ruido de la caída.
Además, habría otro testigo del hecho, un vecino de la zona, que escuchó el ruido de una chapa con la que golpeó en la caída.
El menor al lugar llegó solo y en una bicicleta playera de color azul que había dejado atada con una cadena en las inmediaciones.
Personal de la Seccional Segunda cercó todo el sector luego del accidente y se hizo presente el médico forense. También el fiscal Máximo Paulucci y autoridades del municipio, entre ellos el intendente Luis Larrañaga.
El secretario de Cultura de la Municipalidad de Santa, Miguel García, le contó a El Diario que el chico fue visto por el encargado Roberto Fosaseca mientras hacía una recorrida. “Estaba haciendo una ronda, sintió un ruido y vió al pibe colgado de una cornisa. Le pidió que se bajara y medio que no le hacía caso. Empezó a subir él mismo para tratar de convencerlo, sintió otro ruido y era que se había caído”, detalló el funcionario.
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