Murió el niño baleado mientras miraba televisión

Murió el niño baleado mientras miraba televisión
Rodrigo, de 11 años, falleció ayer al mediodía. Los asesinos continúan prófugos.

Rodrigo, el niño de 11 años que fue baleado mientras miraba televisión en su casa y permanecía internado en la clínica San Agustín de esta ciudad, murió ayer en horas del mediodía. Mientras tanto, la Policía provincial intensificó la búsqueda de los principales sospechosos del ataque ocurrido el 20 de agosto en el barrio Villa Ceferino. Para el fiscal Ignacio Di Maggio, hay múltiples pruebas que involucran a los prófugos de la Justicia.

En la vereda contraria se encuentran los imputados y sus abogados, que hablan de un señalamiento tendencioso por parte de testigos y personas que, en apariencia, los quieren involucrar.

Alrededor de las 13 de ayer, el principal responsable de la investigación fue informado del deceso del menor que, tras ser baleado en agosto cuando se encontraba en su casa, resultó con daños cerebrales irreversibles. Más allá de su crítico estado de salud, sus familiares directos decidieron esperar una recuperación milagrosa y junto a un grupo de amigos siguieron de cerca los informes médicos diarios del centro de salud neuquino.

Ayer, este diario solicitó un informe de las causas de muerte pero desde la mesa de entradas se aclaró que no se haría mención al delicado tema.

Apenas enterados del fallecimiento, los familiares de Rodrigo mostraron su dolor y vecinos que esperaban ser atendidos en la clínica no pudieron reprimir su inquietud ante los llantos de menores y adultos. Asimismo, en el barrio donde ocurrió el asesinato casi no había movimiento y sólo se podía observar desde la calle Ruca Choroy la ventana con sus vidrios rotos, el sitio por donde ingresó el proyectil mortal.

Para hoy, está prevista la realización de la autopsia y la confirmación de las causas del deceso del menor. De acuerdo con fuentes judiciales, el balazo sufrido en su cabeza le hizo perder una gran cantidad de masa encefálica.

Investigación

Desde hace 15 días, el responsable de llevar adelante las pesquisas no se detuvo y pidió la realización de distintos procedimientos. Además de la moto en la que se habrían movilizado los asesinos, fue secuestrada el arma de fuego que habrían utilizado en el homicidio. Un cotejo que llevó a cabo personal de Criminalística comprobó que el elemento incautado, una pistola marca Bersa, se correspondía con proyectiles encontrados en las cercanías del domicilio de Rodrigo.

De esta forma, Di Maggio ya trabaja por el delito de homicidio y aguarda que los principales sospechosos, apuntados por los testigos, se entreguen en un corto plazo de tiempo. La parte acusadora considera que la agresión a balazos tenía el fin de provocar una muerte y que estaba ligada a un problema anterior. Los proyectiles ingresaron a la pieza que ocupaban los padres de Rodrigo, quien miraba televisión acostado en una cama.

Por otra parte, los abogados de los jóvenes buscados por el asesinato, Alejandro Bustamante y Facundo Trova, se encontraban ayer a la expectativa de una respuesta de la Cámara de Apelaciones sobre un requerimiento de exención de prisión. Debido a que los sospechosos sostienen su inocencia, sus representantes legales les recomendaron presentarse hoy o en el transcurso de la semana y de esta forma tener acceso al expediente y las pruebas en su contra. “Los queremos presentar”, aseguró Bustamante, quien no descartó una asistencia espontánea ante el juzgado responsable de la causa penal.

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