El pequeño jugaba en su casa sin supervisión adulta. Su madre lo encontró sumergido en una bacha. Llegó sin vida al hospital.
Cerca de las 12.45 Silvia Verónica Ortiz atendía el negocio familiar ubicado en su vivienda del barrio Beltrán. Su bebé jugaba en el patio de la casa ubicada en la manzana F de esa barriada.
De repente, la mujer dejó de escuchar los ruidos que hacía su hijo al jugar. Fue corriendo a ver qué había pasado y se encontró con la trágica escena: su bebé, Franco Ariel Antonucci, yacía boca abajo, sumergido en una bacha que la familia utiliza para darle de beber a los perros.
De inmediato, Ortiz trasladó al chiquito al hospital Metraux de esa localidad maipucina, pero al llegar los médicos constataron que había ingresado al nosocomio sin vida.
El lamentable hecho fue caratulado como “Averiguación muerte” y está en manos de la Unidad Fiscal Maipú-Lujá
Comentá la nota