El secretario general de ATE seccional Berisso, Juan Murgia, criticó el aumento salarial propuesto para los trabajadores provinciales y en especial contra los dichos de Rubén Fernández, secretario de Economía municipal.
Asimismo, precisó que “se acordó en una mesa de amigos entre miembros del mismo Ejecutivo municipal, porque tanto el sindicato municipal como el Ejecutivo comparten el mismo lugar dentro de la gestión. Nosotros justamente, como no hay libertad y democracia sindical y tampoco hay paritarias en el ámbito municipal, quedamos afuera”.
Y recordó que “en el mes de diciembre hicimos una propuesta de aumento salarial, porque la composición de nuestro salario era un básico muy pobre, con una suma remunerativa que es superior incluso al sueldo básico que recibimos”.
Asimismo, explicó que “esa suma remunerativa no impacta en las bonificaciones, por lo tanto sufre descuentos previsionales pero no suma la antigüedad, la insalubridad, ni las otras bonificaciones”.
“Entonces, en primer lugar no hubo paritarias; en segundo lugar, se desestimó la propuesta que presentó ATE tratando de tener un sueldo que blanqueara la suma y la pasara al básico”, enumeró.
Y terminó su resumen diciendo: “en tercer lugar, a diferencia de lo que se hizo en otros años, este año ni siquiera nos recibieron para contarnos cuáles iban a ser los términos del aumento que habían acordado entre el ejecutivo y sus amigos”.
“Nosotros lo declaramos insuficiente desde ya. Aparte estamos dolidos y molestos por el ejecutivo municipal y el secretario de Economía, Rubén Fernández, quien muy suelto de cuerpo sale a decir que desde el 2003 hasta ahora tuvimos un 800 % de aumento. Tratando, con ese argumento infantil, de generar la sensación de que estamos nadando en plata”, consideró.
En igual tenor, expuso que “los trabajadores municipales estamos por debajo de la línea de pobreza, nuestros sueldos son pobres. Lo que no dice Fernández, es que en 2003 con un sueldo municipal se compraba una canasta básica y media, y en el 2013 con un sueldo municipal no llegamos ni a la mitad de una canasta básica”.
“Entonces, los porcentajes a veces son mentirosos, porque un 12 %, este aumento en cuotas que también es mentiroso y se plantea que vamos a tener un 25 %, significa que nos vamos a tener que manejar por el resto del año con 12 pesos más, de aumento por día”, sintetizó.
Y ejemplificó: “es un kilo de pan de más, dependiendo de a qué panadería vaya cada compañero. Es un aumento absolutamente insuficiente, que no contempla la pérdida del poder adquisitivo de nuestro salario y la pérdida por la inflación, que hemos tenido. Estamos hablando de aumento, ni siquiera de recomposición. No alcanzamos ni siquiera los valores que teníamos el año pasado”.
“El porcentaje de aumento es pobre, en un básico que es pobre. Ahora bien, en el básico del intendente, de 48.810 pesos, el aumento hará que cobre 60.734,82 pesos. El aumento se achata en la base de los trabajadores pero se dispara en el personal jerárquico y los funcionarios municipales”, indicó.
Luego, pronosticó que “esto va a traer problemas porque van a querer cerrar la pauta salarial para todo el año y nosotros vamos a seguir diciendo que esto no alcanza, que los trabajadores no tenemos por qué pagar los planes de ajuste”.
“Porque se podría haber dicho: tenemos esta masa salarial y en un momento de crisis dividimos por la cantidad de trabajadores que somos y eso hubiera dado, con el mismo dinero que ellos gastan un aumento distinto. Pero los sacrificios en los momentos de crisis, siempre se los piden al trabajador”, opinó el secretario general de ATE.
“Por lo tanto, desde ATE nosotros pedimos paritarias, queremos un convenio colectivo de trabajo que contemple la necesidad que tienen los trabajadores municipales de toda la provincia de Buenos Aires”, reclamó.
“No puede ser que los trabajadores del Estado nacional puedan discutir en paritarias sus sueldos y los municipales estemos en una situación donde nos tenemos que manejar con los barones del conurbano y los patrones de estancias del interior, que hacen lo que quieren con los trabajadores. El resultado es, salarios de hambre para los trabajadores y salarios de ricos para los funcionarios”, cerró Juan Murgia
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