Apuestan a corregir las deficiencias de las máquinas, para que no se discontinúe la fuente laboral de los recicladores, mientras se concreta la licitación de mejoras a través del Banco Mundial.
La planta de reciclado que funciona en el galpón a pocos metros del Camino Viejo a Miramar está en pleno proceso una licitación con fondos del Banco Mundial para lograr corregir todas las deficiencias de la construcción original. Pero, como se trata de un proceso lento, la actual gestión municipal resolvió realizar una inversión en arreglos que permita un funcionamiento adecuado de la actual estructura hasta tanto se concrete la planta definitiva.
"La licitación de mejora que está en curso es con los fondos del plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu) que financia el Banco Mundial a través de la Secretaría de Ambiente de la Nación, a través del mismo régimen de la construcción del relleno sanitario que está en curso. Pero en el caso de la planta esta licitación estuvo por encima del presupuesto oficial, por lo tanto tiene otro tratamiento y otro nivel de evaluación" explicó Baltar reconociendo que los tiempos son largos. Por eso "como la gente no podía seguir trabajado en las condiciones en que estaba la planta, se decidió hacer una inversión en la parte mecánica para que puedan realizar las tareas y eventualmente estas máquinas puedan trasladarse a otro galpón cuando se apruebe el pliego de licitación de mejoras para este lugar y podrían llegar a extender su capacidad" explicó la funcionaria.
"Esperamos en los próximos meses ir sumando más gente de a poco, porque es diferente la forma de trabajar en el predio que en la cooperativa, que es todos los días, cumpliendo un horario, con reglas de orden y limpieza" indicó.
El trabajo no es sencillo. Comenzó hace 14 meses con la incorporación de un empleado municipal, con amplia experiencia en mecánica, para que trabaje todos los días en la planta, colaborando con la solución de los problemas técnicos que se iban presentando e incentivando a la incorporación de prácticas de mantenimiento que contribuyeran a cuidar la maquinaria.
"No fue sencillo, al principio parecía que yo era un intruso, me tuve que ir ganando la confianza" reconoció Oscar Roth. El trabajador logró la confianza "con las soluciones que les ha ido aportando" apuntó Baltar. "Se comprendió su trabajo como un aporte, como una ayuda" agregó.
Ese primer paso dio la posibilidad de incorporar el trabajo de una ingeniera para organizar el registro de todos los movimientos y actividades y el trabajo de un grupo de la Universidad Nacional de Mar del Plata en temas de comercialización.
Pero no fue suficiente, debido a las fallas estructurales de la maquinaria involucrada en el proceso. Por eso el municipio incorporó a los ingenieros industriales Andrés Vaccari y Matías González Trigo, para hacer un diagnóstico de las deficiencias y delinear las mejoras.
"El objetivo que tenemos es armar la línea de producción que ahora está fuera de funcionamiento para que entre más gente a trabajar, además ir capacitando a la gente que está ahora en los temas de mantenimiento y limpieza, que es uno de los puntos más débiles" explicaron.
En cuanto al diagnóstico, concluyeron que "en el tema mecánico y sobre todo en la parte eléctrica, el sistema es bastante deficiente. Se les queman los motores, las cintas se cortan, son varios los problemas por defectos de uso y de mantenimiento defectuoso".
"La idea es ir de a poco enseñándoles cómo realizar el mantenimiento y la limpieza, que es la forma para que funcione mejor y para que ellos puedan trabajar más e incorporar más gente" explicaron.
El primer problema está en las tolvas cuyas deficiencias impiden que cumplan su función de elevar la basura que traen los camiones para que pueda ser canalizada en las dos cintas de las líneas de trabajo. "Estamos haciendo un diseño de una tolva para cargar la basura correctamente" indicaron.
En cuanto a las líneas "originalmente estaban sobre varillas que no aguantaban el peso de la basura que tenían encima y terminaban cediendo" explicaron.
Además de cambiar esas varillas por rodillos, más fuertes y más fáciles de retirar en caso de rotura "se van a hacer tambores nuevos para el motor que impulsa la cinta y se los va a revestir con caucho para que tengan un mejor agarre.
En cuanto a los temas eléctricos, "es bastante deficiente, hay que cambiar de lugar algunos tableros, poner protecciones de seguridad por cualquier sobrecarga".
Para todas estas tareas "están casi todos los materiales comprados" por lo que estiman que en pocos meses podrán poner a punto las líneas de trabajo que actualmente están ociosas. Una vez que se compruebe su correcto funcionamiento, podrán trabajar sobre la otra línea.
En una próxima etapa, apuestan a que pueda incorporarse al trabajo el equipo de seguridad e higiene del Enosur, de modo de "ir mejorando cuestiones que hagan que CURA pueda trabajar como una empresa más, con las condiciones de seguridad de una industria".
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