El Municipio suma apoyos para que se abra la calle Lanín

El Municipio suma apoyos para que se abra la calle Lanín

David Lugones, nuevo delegado de la Secretaría de DD.HH. de Nación, respaldó el pedido de Quiroga.

A minutos de asumir como delegado local de la Secretaría de Derechos Humanos de Nación, David Lugones planteó su respaldo a la apertura de la calle Lanín en el tramo que cruza las tierras del Ejército. El funcionario, que estuvo detenido durante la última dictadura en el centro clandestino La Escuelita, desestimó el argumento de las autoridades castrenses de que no podría permitirse el tránsito vehicular porque afectaría el resguardo de ese sitio. “Tengo entendido que la calle no pasa por el lugar donde estaba el centro clandestino; es cercano pero no pasa”,  afirmó y anticipó que pedirá que, una vez habilitada la traza, se señalice nuevamente el lugar como sitio de memoria. “Ojalá se abra, es muy necesario para la ciudad”, agregó.   Lugones asumió ayer al mediodía en un acto que se destacó por la gran concurrencia de funcionarios y militantes, tanto del kirchnerismo como de organizaciones sociales. También asistieron la antecesora en el cargo, Beatriz Gentile; el secretario de Derechos Humanos nacional, Martín Fresnedas; y la ministra Zulma Reina.

El ex funcionario municipal cuestionó, además, el argumento esgrimido por las autoridades del Ejército respecto de que la apertura violaría una norma nacional que impide modificar los lugares donde funcionaron centros clandestinos de detención. “Es al revés, creo que estando la calle en ese lugar se podrá señalizar nuevamente el tema de La Escuelita exactamente en donde estuvo funcionando,  porque hoy no puede acceder el público”, sostuvo.

Señaló que no solo acuerda con la iniciativa del intendente Horacio Quiroga, sino que años atrás, durante su gestión como concejal, impulsó una ordenanza para resguardar y marcar el lugar donde estuvo La Escuelita el día que se abriera la calle Lanín.

Objetivos por delante

Lugones contó que trabajará desde el cargo que ocupa para que se señalicen otros centros clandestinos de detención de la ciudad, como la sede de la Policía Federal y la Unidad Penitenciaria 9.

Remarcó que en el caso de la fuerza federal ya avanzó en gestiones para marcar el edificio con el Archivo Nacional de la Memoria “y también el gobierno provincial”.

    Otro de los objetivos inmediatos que se trazó es la reedición del libro Memoria, “que narra la vida de las personas desaparecidas de la región y quiero que se difunda en todas las escuelas”.

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