“Estamos conversando con la Cooperativa Eléctrica un nuevo rediseño del Plano de Servicios de Alumbrado, Barrido y Limpieza y Recolección de Residuos y Montículos, que surge del pliego de licitación (a los mismos costos), para que ambas instituciones podamos prestar un mejor servicio a nuestros contribuyentes. Hemos constituido un equipo de trabajo y tenemos una propuesta para el control de los cuatro servicios”.
El 5 de noviembre pasado, se firmó un convenio marco entre ambas instituciones para abordar en conjunto temáticas relacionadas a los servicios públicos concesionados, como poder concedente y concesionario. En ese marco, constituyeron una Mesa de Trabajo Permanente de seguimiento y resolución de problemas y de planificación conjunta.
A finales de este mes se vence la concesión (ya prorrogada en una oportunidad en 2009) del servicio de recolección que ejecuta la Cooperativa. Debería licitarse nuevamente, razón por la cual el Concejo Deliberante debería tratar y aprobar el llamado a una nueva licitación que cubra con las necesidades de muchos barrios que no están incorporados al servicio.
Sin embargo, hasta el momento ni el Ejecutivo, ni el Concejo, ni la comisión de trabajo conformada con la Cooperativa Eléctrica, que supuestamente comenzó a funcionar en noviembre, manteniendo reuniones mensuales a fin de planificar y ejecutar soluciones, han dado a conocer públicamente la conclusión a la que se ha arribado respecto a una problemática que aqueja a toda la comunidad.
Tampoco hay novedades sobre la propuesta que el intendente señalaba el año pasado para el control de los cuatro servicios concesionados.
La constitución de la comisión de trabajo conjunta sobre los servicios públicos concesionados a la entidad energética, tiene como objetivo la coordinación de tareas, resolución de problemas y planificación estratégica a futuro. Aún no se han presentado informes.
La regularización y planificación conjunta del alumbrado público y de la extensión de redes en los barrios, uno de los puntos señalados por Cáffaro en su discurso, aún no ha sido diseñado en su totalidad.
Del mismo modo es incierto el futuro de los recorridos de la recolección de residuos y del barrido. Se desconoce si seguirán siendo los mismos, si se ampliarán dado el crecimiento demográfico, si se mantendrán los costos, si se elevarán y, de ser así, a cuanto, si llamarán a una nueva licitación, si se prorrogará la actual. Son ítems que forman parte de los constantes interrogantes, no solo de la comunidad sino de los principales actores en definir el destino de las prestaciones.
Mientras tanto se suman los reclamos por las deficiencias tanto en la recolección de residuos como en el barrido de calles, desmalezamientos, alumbrado público, principalmente de la periferia quienes sostienen que hay una constante focalización de atención sobre el centro de la ciudad y que se deja de lado a los barrios.
Se presenta un nuevo desafío en la gestión municipal antes de iniciar el ciclo legislativo y se plantea un escenario que servirá como termómetro de las elecciones que se avecinan.

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