Los proyectos de ordenanza, ya en mesa de entradas del Concejo Deliberante, obligan a que los comercios de más de 200 metros cuadrados de exposición cuenten con botón de pánico, y los taxis y remises, con “luz de emergencia”.
En diálogo con EL NORTE, el secretario de Gobierno Ignacio Mautecci y el subsecretario de Protección Ciudadana Fernando Parigini adelantaron dos proyectos de ordenanza que fueron presentados al Concejo Deliberante para su próximo tratamiento. Se trata de que los comercios de más de 200 metros cuadrados de exposición cuenten obligatoriamente con botón de pánico, y los taxis y remises, con “luz de emergencia”.
“Esta semana hemos mandado dos proyectos al Concejo Deliberante. En uno le exigimos a aquellos comercios que tengan más de 200 metros cuadrados de local de venta (supermercados, bancos, etc.), la implementación de un botón de pánico. En el caso de robo o emergencia, puede ser pulsado por la gente o los empleados. Cuando se activa, suena en el centro de monitoreo. La idea es que se aplique lo antes posible. El local podrá optar por los distintos sistemas que se ofrecen en el mercado”, amplió Mateucci.
Obtención, colocación y costos
El funcionario sumó: “Otra de las iniciativas se trata de dos luces de emergencia de color azul para los remises y taxis inicialmente. Van al costado de cada una de las chapas patente, y en caso de emergencia, la activa el conductor. Las personas que se encuentran fuera del vehículo, van a advertir que la luz encendida fuera implica una situación de emergencia y pueden llamar a la policía. Esto se implementa en Estado Unidos, por ejemplo, y la idea es que se pueda trasladar a la ciudad este tipo de cosas”.
Respecto de la obtención, colocación y costos de la luz de emergencia para taxis y remises, indicó: “Es de bajo costo, vale alrededor de 50 pesos cada luz. Es un cable y un botón escondido donde dispone el chofer. Se coloca en un taller de electricidad o de modo particular porque es muy simple”.
Cámaras
Parigini consideró: “Se trata de elementos que se suman al nuevo plan de seguridad, que seguramente nos permitirán combatir más de frente a la ola delictual que estamos viviendo en estos momentos. La sala de monitoreo con cámaras se encuentra trabajando normalmente –con altibajos para poner en sintonía las colocadas en la gestión anterior y ésta-, estamos trabajando mancomunadamente con la gente, la policía, la justicia. Estamos tratando de hablar con las comisiones vecinales, acompañados por los comisarios respectivos para interiorizarnos de cada realidad y tomar cartas en el asunto”.
Al ser consultado sobre la necesidad de que haya cámaras en los barrios, y no sólo se limite su colocación al radio céntrico y los accesos de la ciudad, respondió: “Las cámaras están en lugares estratégicos. El estándar es una cámara cada mil habitantes. Tenemos 120 cámaras, por lo cual –considerando unos 150.000 habitantes- nos faltarían unas 30 cámaras. El Ejecutivo está haciendo esfuerzos, no olvidemos que estamos en una época de austeridad, para ver si esas 30 cámaras las podemos desplegar según las indicaciones de la policía. No somos nosotros que disponemos las cámaras arbitrariamente en cada lugar. Las insertaremos de acuerdo al tema técnico, policial y dónde los vecinos nos pidan”.
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