San Lorenzo.— La Municipalidad de esta ciudad se presentaría en la Justicia para que resuelva la situación de un predio ubicado en sur de la ciudad, que se encuentra en estado de total abandono y que pertenece a la Asociación Cooperadora de la escuela Normal Nº 2, de Rosario. Se trata de un problema de vieja data para San Lorenzo, ya que el terreno está ubicado estratégicamente en el sur de una ciudad que tiene bastante acotadas sus vías de acceso, y que además de estar abandonado, también corta algunas arterias del casco urbano.
El predio. Se trata de un espacio verde de 3 hectáreas, conocido como La Querencia, ubicado sobre la ruta 11, calle Lavalle y pasaje público, con continuación a la calle Neuquén en el barrio Villa Felisa, de San Lorenzo. Si bien tiempo atrás este predio fue utilizado por la escuela, ahora se tiene conocimiento que el establecimiento educativo lo usaría sólo una vez en el año, y desde el municipio denunciaron que no tiene ningún tipo de mantenimiento.
El predio no cuenta ni con veredas ni con tapial perimetral, en su interior hay montículos de tierra, una innumerable cantidad de pozos, yuyales y al ser de fácil acceso últimamente también han proliferado los microbasurales.
Por otra parte, el terreno no cuenta con iluminación, y además está compuesto por una frondosa arboleda, lo que también contribuye a la inseguridad, ya que es una fácil vía de escape u ocultamiento para cualquier malviviente.
Lo cierto es que durante el primer año de gestión y respondiendo a una inquietud de la vecinal del barrio Villa Felisa, el intendente municipal, Leonardo Raimundo, buscó la manera de consensuar con los propietarios una salida a un tema conflictivo. Sin embargo, hasta el momento no se arribó a ningún acuerdo, ni siquiera en dos instancias de mediación con la participación de la delegación Rosario de la Defensoría del Pueblo, tal cual lo recuerdan las autoridades locales.
Según trascendió, la Municipalidad ofreció a cambio de que el predio pueda ser utilizado por la comunidad sanlorencina, firmar un acuerdo por el cual el municipio se comprometía a cercar el lugar, construir veredas, desmalezarlo y garantizar otros trabajos más que fueran necesarios.
Sin embargo, hasta el momento nada de esto habría sido aceptado, como así tampoco la donación ni la expropiación de algunas franjas para permitir la apertura de las calles cortadas de modo de poder integrar el barrio y evitar inundaciones en ese sector.
Desde la Intendencia se lamentó la imposibilidad de llegar a un acuerdo, y ahora confían en que la vía judicial permita al municipio resolver esta cuestión que parece estar empantanada.
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