Es el promedio que se desprende de las estadísticas de los operativos que se realizan durante unas dos horas diarias.Desde el lunes se llevarán los estacionados en las veredas.
Este número se incrementará a partir de la próxima semana cuando la comuna también comience a levantar aquellas motos que se encuentren estacionadas sobre la vereda, no respetando los lugares señalizados para ese fin.
Francisco Sánchez, subsecretario de Coordinación del Municipio, contó que si bien el promedio es de 15 motos en cada operativo, hubo momentos donde el número ascendió a 30. “Son muchísimas las motos que se secuestran y la mayoría es por falta de papeles. Hay un mercado informal muy grande y muchos circulan sin papeles. Se venden de manera ilegal e inescrupulosa y también se detectan muchas motos robadas circulando”, relató el funcionario.
Explicó que cuando se hacen los secuestros se toman los datos de las personas y del tipo de moto, después se cruzan con los de la Policía y si coinciden con los de una moto robada se las deriva a la policía provincial.
Sánchez también adelantó que desde el lunes también comenzarán a secuestrar las motos estacionadas sobre las veredas, porque hay mucha gente que no respeta los lugares habilitados para estacionar este rodado -unos 40 módulos especiales instalados en calles céntricas y transitadas- y siguen haciéndolo sobre las veredas, violando así la norma vigente y perjudicando a los peatones. “Pusimos los módulos para que se estacionen ahí en forma gratuita, sin tener que pagar nada, ni estacionamiento medido, pero hay quienes siguen estacionando su moto sobre la vereda, cosa que está prohibido por ordenanza”, expresó y aseguró que por esta razón “desde el lunes, cualquier moto que esté estacionada en la vereda en la zona cercana a donde se encuentran los módulos amarillos serán secuestradas”.
Además de los montos de las multas, el acarreo también tiene un monto que es de 100 pesos. Por estacionar sobre la vereda, los valores varían entre 200 y 300 pesos y por circular en la vereda hasta 5 mil pesos.
Otros motivos
Con respecto a los controles de ruidos molestos, el subsecretario contó que el Municipio adquirió cuatro decibelímetros, con los que desde hace un año realiza controles periódicos, y remarcó que en el último mes los incrementó.
Explicó que las motos de hasta 150 cilindradas no pueden circular a más de 82 decibeles y las de más de 150 cilindradas no deben superar los 86 decibeles. “El control se hace en el momento, se coloca el decibelímetro en el caño de escape, se lo hace acelerar al 75 por ciento de lo que da el motor y se mide”, describió Sánchez.
También hay operativos los fines de semana, donde inspectores realizan controles de alcoholemia
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