Según informó el secretario de Servicios Públicos, Carlos Machicote, el mismo arranca con una prueba piloto el próximo sábado 2 de octubre en el barrio Juan Facundo Quiroga, y consiste en que los vecinos separen los residuos orgánicos de los inorgánicos antes de que sean depositados en las calles para su posterior retiro. Por esta razón, personal del municipio visitará casa por casa a los vecinos del mencionado centro urbano y les explicará los beneficios y la forma de implementar el nuevo sistema. Sus características.
La información fue confirmada por la Secretaría de Servicios Públicos de la comuna, quien explicó que la primera prueba piloto se realizará este fin de semana en el barrio Juan Facundo Quiroga.
La comuna realiza desde hace meses una intensa campaña de concientización sobre la importancia de separar los diferentes tipos de residuos que se producen en la Capital.
“Seguimos trabajando en los barrios, porque necesitamos que la basura sea separada en su origen”, comentó Carlos Machicote, secretario del área municipal.
“Iremos casa por casa del barrio Facundo Quiroga, le vamos a explicar a cada vecino de qué se trata el trabajo y cómo nos va a beneficiar en el tratamiento”, sostuvo en otro tramo del diálogo periodístico.
El municipio ya había planteado estrategias similares hace poco más de un año, pero en aquel momento el fracaso de la concesión a la empresa Draco del servicio de tratamiento final de los residuos postergó todos los plazos planteados.
El nuevo mecanismo de recolección implica un gran compromiso por parte de los vecinos, porque ellos serán la clave para que pueda funcionar de manera correcta y por ende mejorar la dura realidad de la basura en la ciudad.
Los dos tipos de residuos que diferenciarán los capitalinos
La apuesta del municipio de la Capital es lograr reciclar las 200 toneladas diarias de basura que producen los riojanos.
El fracaso en el año 2009 de la planta de tratamiento concesionada a la empresa bonaerense Draco puso en evidencia el grave problema del enterramiento.
Aunque el predio final fue creado para llenar sus fosas con basura, según los datos oficiales muchas de ellas ya están colapsadas por la utilización que tuvieron.
Para poder reciclar se debe comenzar por separar el material.
Los riojanos deberán colocar en una bolsa los residuos orgánicos, es decir aquellos que contengan restos de organismos vivos. Entre ellos se pueden destacar los alimentos.
En otra bolsa se ubicarán los restos inorgánicos. Allí se incluirán los minerales y los restos de productos sintéticos. Como ejemplo se pueden tomar los diarios, el aluminio o el plástico.
Existe un tercer tipo de basura, pero esta no le corresponderá a los vecinos comunes, sino a los sanatorios y hospitales.
Se trata de los desechos sanitarios, que están conformadas por aquella basura que desechan principalmente los hospitales y es altamente tóxica, con lo cual deben tener un tratamiento especial en un horno pirolítico.
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