El municipio de esta ciudad, dispuso que a partir del domingo comenzará a distribuirse agua potable en forma gratuita a los vecinos que la soliciten, fundamentando tal decisión en que aún queda un 10% de la población sin recibir el suministro, desde que a mediados de noviembre comenzara un crítico desabastecimiento por múltiples roturas del principal acueducto.
Este organismo, que se encuentra a cargo de Miguel Galán, especificó que se distribuyen 1.000 litros por domicilio, sin excepción, y que consecuentemente “se recomienda a la población no abonar bajo ningún concepto suma alguna a quienes les dejen agua a sus domicilios”.
La medida se adoptó en el marco de la promulgada ordenanza de emergencia hídrica que estableció el Departamento Ejecutivo y fuera modificada por los concejales, quienes la denominaron “de agua potable”.
Inicialmente, el intendente José Córdoba había ordenado a los camioneros cobrar 50 pesos los 1.000 litros, bajo apercibimiento de fuertes sanciones, a fin de evitar los “oportunismos” de algunos que llegaron a vender ese volumen a más de 200 pesos ante la imperiosa necesidad de la gente.
Incluso, en iniciales y masivas marchas de protesta de la comunidad se enarbolaron pancartas denunciando públicamente que el agua “vale más que el oro”.
Lo que ahora llevó al municipio a hacerse cargo del transporte se debe a que en varias zonas altas del ejido urbano el suministro no llega por falta de presión, mientras algo similar sucede en casas donde los tanques domiciliarios se encuentran muy elevados.
DEMANDAS
Pero más allá de la medida adoptada por la comuna, numerosos vecinos continúan reuniéndose para exigir respuestas a los funcionarios e incluso iniciar una serie de demandas legales.
Una de ellas está relacionada con un pedido de investigación sobre responsabilidades de quienes tuvieron a su cargo la construcción del acueducto que proviene del Cerro Arenales (que se alimenta del Lago Musters), dado que en menos de 14 años de vida ya acusó más de un centenar de roturas.
“Esto es algo inconcebible”, dijo una vecina a través de la FM 21, comparando esa obra con los acueductos del imperio romano que a pesar de tener más de dos mil años de existencia en muchos casos siguen funcionando.
Por otro lado se pide que no se pague a la empresa Servicios Públicos Sociedad del Estado una cobertura que no presta; que sean las mineras y las petroleras las que financien la construcción del proyectado acueducto que abastecerá a localidades de la zona norte desde el Lago Buenos Aires; y que haya resarcimiento económico para los productores de la Zona de Chacras.
HUBO UN ATENTADO
En medio de este clima de tensión, el fin de semana se tomó conocimiento de un atentado que produjeron manos anónimas en una cisterna general que abastece de agua potable precisamente a numerosos chacareros.
En su interior se volcó aceite quemado de automotores, en un volumen estimado en 5 litros, lo que obligó a los vecinos a desagotar el tanque y realizar un arduo trabajo de limpieza.
Uno de ellos, Enrique Muñoz, relató indignado al portal digital “Voces y Apuntes” que si se hubiera bombeado el agua contaminada a las casas de las chacras se hubiera ocasionado un gravísimo problema sanitario.
Al respecto, el director de Protección Civil, Miguel Galán, confirmó ese hecho e indicó que por tal circunstancia hubo que esperar muchas horas para poder enviar camiones para alimentar esa cisterna.

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