El Municipio busca cerrar los comedores barriales

El Municipio busca cerrar los comedores barriales
La medida anunciada desde la Secretaría de Salud local se realizará bajo la concepción de mejora económica de las distintas familias nicoleñas y fortalecimiento en las relaciones padre-hijos.
Sin embargo, llama la atención que todavía hoy muchos niños hacen uso del servicio de comedores y la proximidad de cierre podría empeorar su situación.

El Municipio local comunicó que comenzará a implementar la iniciativa de reducir y, posteriormente, cerrar los comedores barriales de nuestra ciudad, bajo la concepción de mejora de la situación económica de las distintas familias nicoleñas y fortalecimiento en las relaciones padre-hijos. La medida, difundida en algunos medios por la secretaria de Salud Catalina Girardi esta semana, llama la atención y pone una señal de alerta teniendo en cuenta que todavía hoy muchos niños hacen uso del servicio de comedores ante la falta de alimentos en el hogar y la proximidad de cierre podría empeorar su realidad.

Sobre el tema, la funcionaria aclaró que el cierre de los comedores sería de forma gradual: “En realidad tampoco es que vamos a cerrar todos los comedores mañana, a lo mejor se entendió mal. Es algo gradual, vamos a ir achicando los cupos. Nuestra idea es que no debe haber más comedores, las familias tienen que tener otro tipo de asistencia como para comer en sus casas con los niños. Hay que fortalecer el núcleo familiar y el trabajo como regulador social, como pilares para el fortalecimiento de la sociedad. Esas son las políticas que venimos sosteniendo y las que creemos que son válidas”.

Asignación y jubilaciones

En una entrevista mantenida con EL NORTE, Catalina Girardi argumentó que entre los factores que influyeron para aplicar la propuesta de reducción y cierre de los comedores se encuentran la asignación universal por hijo y las jubilaciones otorgadas -de servicio doméstico y amas de casa principalmente-. “Respecto de los comedores vemos que muchos padres de familia, con la asignación universal por hijo y las jubilaciones realizadas, contarían con los medios para empezar a tener una conducta más activa y poder compartir la mesa familiar”.

Las asignaciones por hijo y las jubilaciones de servicio doméstico representan indefectiblemente mejoras concretas, pero pese a ello muchas familias no alcanzan a cubrir todas las necesidades básicas. Quizás la necesidad de alimento todavía debería estar cubierta por el servicio de los comedores. Además, uno de los requisitos para obtener la asignación universal por hijo es que los beneficiarios no tengan un trabajo formal, con lo cual la familia no cuenta con otro ingreso efectivo de dinero.

“Vamos a ir evaluando los casos, no queremos dejar a nadie que necesite en condición de vulnerabilidad. Nuestra idea es que los niños coman en sus casas con sus familias y ayudar a las familias que no tengan resuelto este tema, seguir brindándoles la ayuda que necesiten de la manera que sea, con subsidios u otras. No cerramos todos los comedores de una sola vez, nos tomamos unos meses de ir achicando los cupos y hacer un relevamiento de cuáles son las familias con más riesgo social”, dijo la titular de la cartera de Salud local.

Iniciativa y aplicación

Girardi afirmó que la iniciativa se corresponde con una política del Estado nacional de “fortalecer la familia y el trabajo, darle a las familias también una independencia en cuanto a la asistencia del Estado porque la política de la asignación universal es de alguna manera darle a las familias independencia para que resuelva cada familia a su manera”.

Asimismo indicó que el tiempo de aplicación de la medida será determinada por cada municipio y avizoró que en San Nicolás puede comenzar a implementarse. “Cada municipio evalúa los momentos. Viendo cómo se vienen desarrollando las cosas en la ciudad, donde ha disminuido el desempleo, la cantidad de asignaciones que hay, vemos que es momento de ir reduciendo el tema de los comedores e ir pensando de otra manera”, señaló la funcionaria, aunque no precisó las fuentes y estadísticas que demuestren dicho crecimiento laboral.

Actualmente, nuestra ciudad cuenta con 19 comedores barriales. Girardi no confirmó la cantidad de niños que allí asisten aunque sostuvo que “el número ha ido disminuyendo”. “Tenemos padrones antiguos que no se han ido actualizando pero vemos que la cantidad fue disminuyendo. De cualquier manera no es la idea cerrarlos todos de golpe sino ir disminuyendo y asistir a las familias que tengan sin resolver el problema de subsistencia. Para eso tenemos programas como el de Barrio por Barrio, que llevamos adelante con PAMI, ANSES y el Ministerio de Desarrollo recorriendo todos los barrios de la ciudad, es también eso: llevar la ayuda, asistencia y que el Estado llegue a los lugares y familias con mayor vulnerabilidad y llegar puntualmente a quien necesita. No se trata de que el Estado se borre ni desaparezca. Sino todo lo contrario, que los papás tengan una conducta más activa y participativa en la familia, y por ahí aprovechar los lugares de los comedores con otras actividades educativas”, declaró.

Presupuesto

La funcionaria de Salud negó que la medida fuera producto de alguna reducción presupuestaria desde la provincia: “La plata enviada por la provincia sigue siendo la misma de los últimos años. La realidad es que la mayoría de estos comedores comenzaron con el inicio de la gestión de Carignani. Podemos evaluar que desde el comienzo de la gestión a hoy la realidad socioeconómica cambió, entonces seguir sosteniendo la misma cantidad de comedores con la misma cantidad de gente no es lo que corresponde”.

Frente a este panorama, asistentes sociales de la Dirección de Acción Social ya se encuentran trabajando en el relevamiento de los comedores. Sobre cuándo podrían comenzar a reducirse los cupos, Girardi indicó que desde ahora y “a fin de año con todo el relevamiento que estamos haciendo evaluaremos cómo se continúa”, agregó.

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