Aclaran que los alimentos secuestrados a una familia judía días atrás no eran para consumo propio, sino para un comercio de comidas
Según el comunicado oficial, en el vehículo de uso particular “sin habilitación alguna ni medios de preservación de alimentos”; lo que se transportaba era: 2 costillares bovinos; 16 bandejas de bifes de costilla; 24 bandejas de pechito de cerdo; 12 bandejas de patas de pollo; 9 bolsas de pollo trozado; 15 tiras de asado; 15 pollos; 51 chorizos; 26 bandejas de salchichón; 20 bandejas de kipe; 47 empanadas; 25 alfajores; 6 tortas; 16 pre pizzas; 46 bollos; 20 bandejas de lamayin; 6 paquetes de pancitos; y 6 kgs de panificados.
El comunicado afirma que Simantov es titular desde hace años del comercio del rubro alimentario cuyo nombre de fantasía es “Proveeduría Casher” de calle 14 Nº 1224 de Miramar, y “por tratarse de un comerciante del rubro conoce perfectamente los procedimientos administrativos, contravencionales y las condiciones reglamentarias de transporte de productos alimenticios, así como las exigencias de rotulado reglamentario”.
El director del área, Luis Salles, señala en el comunicado: “obran en nuestros archivos reiteradas actuaciones con infracciones a Simantov por faltas bromatológicas; y actualmente se halla intimado para tramitar la inscripción en el ReBA, por cuanto en su proveeduría expende bebidas alcohólicas sin la debida licencia; debiendo además, concluir los trámites de habilitación de su comercio, puesto que adolece del Certificado de Final antisiniestral emitido por el Cuartel de Bomberos de Miramar”.
En relación a las afirmaciones sobre “cierto ensañamiento” o sobre si “no le importaba lo que pudiéramos comer”; la Municipalidad asegura, textualmente, que "obedecen a la imaginación y las aviesas intenciones de quien las afirma" y en ese sentido se desliga de esa "descripción mendaz" que "pretende indicar una actitud discriminatoria y xenófoba por parte del personal a mi cargo".
Comentá la nota