La Municipalidad de El Calafate mantiene la decisión de caducidad sobre las tierras. Condiciona la medida a un posible acuerdo con el IDUV, pero hasta el momento no hay diálogos. La construcción de un barrio a medio terminar quedó frenada.
Como informara este diario en su edición del viernes, después de siete años de paralizada la obra por falta de financiamiento, la construcción de ese barrio en El Calafate fue reactivada. El IDUV llegó a un acuerdo con la empresa adjudicataria EDECO para que retome los trabajos en 58 viviendas que habían empezado a construirse, de las 90 proyectadas.
Pero cuando comenzó el movimiento de obra, el municipio local paralizó los trabajos. Es que hace poco más de un año, en momentos que la obra quedó abandonada, y aumentaba la pelea entre Provincia y Municipalidad, el intendente Javier Belloni firmó dos decretos caducando tierras que años antes habían sido entregadas al Instituto provincial para que desarrollara obras públicas, entre ellas ese barrio.
El principal fundamento de la caducidad es que el IDUV incumplió con el objeto para el que habían sido entregados esos terrenos.
Para el municipio, los terrenos son de su propiedad, aunque en todo este tiempo no tomó posesión ni les dio nuevo destino a esas tierras, ni las mejoras que quedaron sobre ella.
Argumentando su rol de propietario clausuró la obra hace unas dos semanas y no permite que la empresa realice trabajos.
Rol
El secretario de Asuntos Técnicos y Administrativos del municipio, Juan Manuel Miñones, dijo a La Opinión Austral que el municipio hace cumplir su rol de propietario de la tierra. “El IDUV tendría que haber venido al municipio y explicado qué y cómo lo quiere hacer, porque la tierra es municipal”, dijo.
El funcionario agregó que los decretos de caducidad fueron cuestionados por el IDUV en una presentación realizada ante el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz, tema sobre el que aún no tiene solución. “No se entiende cómo, incluso llevando la discusión a la Justicia, de un día para otro aparece una empresa reactivando trabajos”, agregó.
Para Miñones, el IDUV debe enviar a representantes a hablar con el municipio y así intentar destrabar la situación, pero comentó que por ahora no han existido diálogos.
Cautela
El funcionario enfatizó que el municipio ha actuado en forma cautelosa, ya que decretando la caducidad de las tierras no les dio un inmediato nuevo destino, entendiendo también que hay una resolución pendiente de la Justicia. “La idea de la recuperación de esas tierras es atender la demanda local, pero no hemos entregado a ninguna familia porque sabemos que hay un planteo en la Justicia y no quisimos generar mayores problemas”, dijo.
Por ahora la situación no genera mayores novedades. Desde el municipio calafatense aseguran que la caducidad se mantiene, hasta que la Justicia dictamine lo contrario o que el IDUV abra un diálogo que pueda llevar a algún acuerdo.

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