La Municipalidad, escenario de conflicto gremial y político hasta las elecciones

Los distintos frentes que debe resolver el intendente Giacomino y las debilidades que enfrenta para tomar decisiones en un año electoral, vaticinan un contexto combativo para los próximos meses.
La situación de conflicto que vive desde hace tres semanas la Municipalidad de Córdoba con sus empleados, parece indicar que los meses que le restan a la gestión del actual intendente serán turbulentos. Cualquier acción política que Daniel Giacomino pretenda concretar durante el año electoral, será atravesada por cuestionamientos y reproches tanto por parte de la oposición como de quienes aspiran a desembarcar en el Palacio 6 de Julio.

La falta de representatividad en el Concejo Deliberante, la rotación de funcionarios que hasta hoy sigue siendo una constante, y la flaqueza para manejar los reclamos del gremio del Suoem, muestran a las claras la debilidad de esta administración para gobernar la ciudad capital. Por eso, vaticinar un escenario de permanente conflicto hasta, por lo menos, las elecciones, no es hacer futurismo en esta intendencia.

Hoy será un día clave para el Ejecutivo, que desde hace semanas encara negociaciones con la conducción gremial para tratar de solucionar los distintos frentes abiertos que tiene.

En horas de la tarde y tras un plenario general de delegados, el Suoem le responderá al secretario de Economía, Gabriel Bermúdez, si acepta o no el aumento del 15 por ciento para el primer semestre de 2011. En caso de hacerlo, se solucionaría parte del conflicto por el que se mantienen resentidas las reparticiones públicas. En el peor de los escenarios, podría significar la profundización de las medidas de fuerza lo que se traduce en una virtual paralización de la ciudad.

Sin embargo, existe otro punto de reclamo que promete ser el más combativo: el pedido de pase a planta permanente de los 1.364 contratados y regularización de los casi 400 monotributistas. Se trata de un requerimiento en plena ebullición y por el que gremio va con todo.

Mientras que los municipales aún no se pronunciaron sobre si aceptan la proposición de equiparar salarialmente a los contratados con los efectivos, el gremio ya anunció que comenzará la lucha por mejorar las condiciones laborales de los monotributistas. Por eso, se le exigió a los funcionarios conocer cuál es el plan para combatir la precarización de los empleados que, en la práctica, cumplen con la misma carga horaria y responsabilidades que el resto.

Con la cancha embarrada

Hasta antes del conflicto que se desencadenó en el área de Salud, específicamente con la ampliación de servicios que brinda el 107, las negociaciones salariales y por los contratados venían encaminadas, según dicen desde el municipio. Sin embargo, el anuncio que hizo la secretaria de Salud, Marcela Almagro, de incorporar a los nuevos empleados concursados como planta transitoria (una categoría mejor que la de los contratados) terminó por complicar el escenario, generando un nuevo dolor de cabeza para Giacomino. Desde entonces, se cumplen una serie de asambleas en reparticiones clave para los contribuyentes y vecinos como son todos los CPC de la ciudad y las áreas sanitarias como el Hospital de Urgencia e Infantil o los dispensarios donde se atienden sólo con guardias mínimas.

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