La Municipalidad duplicaría los subsidios al transporte urbano

La asistencia adicional que deberán decidir las autoridades es porque se considera imposible políticamente esperar que el Concejo apruebe un aumento en el período preelectoral.
El retraso de la tarifa del transporte urbano de pasajeros es un problema seguramente insoluble hasta después del recambio de autoridades, el 10 de diciembre. Ya ha generado conflictos en el servicio y los seguirá produciendo porque nadie en el Concejo Deliberante se expondrá al supuesto costo que genera un aumento del boleto meses antes de las elecciones de intendente, previstas para el 18 de setiembre.

Este escenario llevará casi inexorablemente a la Municipalidad de Córdoba a destinar más recursos a las prestatarias del servicio para evitar conflictos, también supuestamente costosos para el intendente Daniel Giacomino si éste, como se asegura, presenta lista propia en los comicios de setiembre.

En la actualidad, la Municipalidad ayuda con alrededor de 12 millones de pesos al año a las dos privadas -la asistencia para saldar los desequilibrios de la Tamse es inmensamente mayor-, pero esta cifra se va revelando cada vez más insuficiente con el creciente desfasaje entre costos y tarifa, que se irá potenciando con el paso de los meses.

El transporte urbano está subsidiado por la Nación, principalmente, y también por el municipio. Desde 2002, esta asistencia ha ido creciendo con el tiempo hasta llegar a cubrir una buena parte de los costos del servicio.

En conclusión, nunca el servicio ha sido, para el usuario, tan barato como ahora -u$s 0,60 contra u$s 1 durante la convertibilidad-. No obstante, la resistencia al aumento de grupos de izquierda, minúsculos pero muy ruidosos, ha sido efectiva, y en poco tiempo la tarifa quedará por debajo de la línea de flotación del servicio.

En la actualidad, las dos privadas -Coniferal y Ciudad de Córdoba- reciben cada una alrededor de $ 500 mil por mes. Pero en pocas semanas el municipio deberá dar señales de una mayor asistencia, como ya se analiza en despachos del Palacio 6 de Julio.

La Nación, a través de la Secretaría de Transporte, cubre con gasoil a precio subsidiado el 80% del consumo del servicio -los trolebuses lo reciben indirectamente a través del precio subsidiado que tiene la electricidad en Córdoba-, además de cubrir con el fondo Sistau, el 66% de los subsidios directos al sistema. El 34% restante corre por cuenta del municipio.

Boletos estancados

Los crecientes problemas en un servicio siempre conflictivo, guardan relación con el amesetamiento que se ha registrado en la venta de boletos, que fue aumentando ininterrumpidamente desde lo peor de la crisis de 2001 hasta hace cuatro años. Ese aumento del “corte del boleto”, como el argot del servicio denomina a la venta de pasajes, fue disimulando la desactualización tarifaria.

Pero desde 2008 a la fecha la venta promedio de pasajes se ha estancado en alrededor de 15 millones de boleto por mes. Esto no sólo señala la capacidad de carga del sistema sino a los límites de calidad que tiene el servicio, que necesariamente debe ser mejor si se quiere llegar a mayores volúmenes.

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