Municipalidad y comerciantes aumentarán iluminación por temor a la inseguridad

Municipalidad y comerciantes aumentarán iluminación por temor a la inseguridad
Se trata de los frentistas ubicados en Santa María de Oro hasta la vía, quienes se juntaron para reclamar más pantallas de iluminación. El gasto implica en total 60 mil pesos que se debe dividir entre los negocios y la Municipalidad de Resistencia.
Con la ayuda de la Cámara de Comercio, los propietarios de locales ubicados sobre las calles Santa María de Oro hasta la vía, (Rodríguez Peña), gestionaron en conjunto con la Municipalidad de Resistencia la ubicación de una nueva iluminación en dicho sector, al que consideran una verdadera “boca de lobo” cuando cae la noche.

Afirman que cuando cierran las puertas de sus negocios, luego de las 21, la zona es peligrosa por la oscuridad que reina en el lugar, a pesar de que lamentan estar simplemente a metros de la peatonal y de la plaza central.

Desde la calle Santa María de Oro, hasta la vía llevan contabilizados 300 comercios y luego de mantener un diálogo entre los frentistas lograron acordar para cambiar la pantalla de iluminación y colocar nuevas de última generación.

Según comenzó Carlos Caravacca Pazos, (que tiene su negocio en Santa María de Oro y Salta), faltan jirafas en dicha calle y la peatonal, también en Perón y Salta al igual que en Santiago del Estero y la vía. “Los frentistas colaboramos con la mitad del presupuesto de la nueva iluminación, mientras que la otra mitad lo hará la Municipalidad”, expresó.

De hecho, ya lograron colocar una pantalla sobre Santa María de Oro y Santiago del Estero, que ilumina mejor que las antiguas, aunque todavía “hay que reponer unas 25 pantallas, lo que implica un gasto de 60 mil pesos que se debe dividir entre los frentistas y la Municipalidad”, indicó.

La necesidad urgente que tienen para lograr terminar con la oscuridad en el lugar se debe a que si bien se colocaron cámaras de seguridad, el problema es que por la noche no se puede identificar a los atacantes, por lo que “esto es un infierno porque está la parada de colectivo que va al interior en inmediaciones”, comentó Caravacca Pazos.

Robo e inseguridad

En efecto, el empresario reconoció que existen las llamadas “zonas rojas” en la ciudad, (término implementado por la Policía para calificar los lugares en que más se cometen delitos).

Esto porque existen distintas áreas en que se radican la mayor cantidad de denuncias, que son distintas a los arrebatos del centro, pues ya pertenece a robos organizados y planificados tanto en viviendas como en comercios.

“Sin duda que esto afecta al rubro de los alquileres no solo por falta de demanda, sino también porque baja el valor de la propiedad”, comentó.

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