Las topadoras de la Municipalidad comenzaron esta mañana con las tareas de demolición de 36 viviendas precarias en Villa Esperanza.
Las estructuras se encontraban muy cerca del arroyo Napostá y sus habitantes corrían peligro. Por tal motivo, luego de que el intendente Cristian Breitenstein entregará sus nuevas viviendas a los ocupantes, el pasado 30 de septiembre, se resolvió que lo mejor era tirarlas.
Las tareas no se limitarán a voltear los inmuebles, sino que además se limpiarán y sanearán los terrenos para aprovechar los espacios verdes en el sector.

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