Fue en un terreno abandonado de las calles Maracaibo y Toledo. En el lugar había 300 chicos, alumnos de tercer año de un colegio secundario. Ninguno de ellos estaba alcoholizado, a pesar de la gran cantidad de alcohol que había en la fiesta.
La Municipalidad de Córdoba realizó anoche un procedimiento en el que clausuró una fiesta clandestina que se desarrollaba en un terreno abandonado en las calles Maracaibo y Toledo de barrio General Bustos. En ese lugar se encontró al menos a 300 alumnos de tercer y cuarto año de un colegio secundario.
Según informaron los encargados del procedimiento, en ese lugar había mucho alcohol, pero por suerte no se debió lamentar que los jóvenes estuvieran alcoholizados. Además, dicho procedimiento no dejó como saldo personas detenidas y los estudiantes fueron retirados por sus propios padres del lugar.
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