El Sindicato Municipal reiteró que los empleados fueron amenazados para que no asistieran a la marcha del jueves.
La movilización del jueves endureció las relaciones, y si bien las posibilidades de diálogo están abiertas, la situación parece más compleja.
El secretario de Gobierno, Federico Alonso, fue consultado sobre el tema, y dijo que de esa cuestión no iba a hablar con La Campaña.
En el Sindicato no se cansan de difundir las amenazas que, aseguran, llegaban a los trabajadores para que no acompañaran la movilización.
El secretario General del Sindicato, Fernando Garrido, habló con La Campaña, y señaló que estuvieron en los lugares de trabajo analizando el resultado de la marcha, "que consideramos altamente positivo".
"Participaron más de 200 compañeros. Algunos dicen que es poco, pero para nosotros es mucho, porque en los días anteriores se implementó el miedo".
Precisó que "jefes de área y funcionarios salieron a recorrer los sectores, amenazando a los compañeros, diciéndoles que les iban a cortar las horas extras, que iban a sacar la jornada prolongada, que los iban a trasladar, pero asumimos el compromiso con los compañeros, que frente a un traslado vamos a instalar una carpa, pero no en la Plaza, sino adentro, en el hall del Palacio Municipal".
Con respecto a los pasos a seguir, indicó que el martes harán una nueva reunión de comisión directiva y delegados para evaluar lo sucedido.
Para miércoles y jueves próximo prevén asambleas en lugares de trabajo, en el Hospital, Corralón y Palacio Municipal. De no mediar nueva oferta, el viernes que viene habría otra movilización.
Destacó que "no cortamos el diálogo", y aclaró que la movilización "no tiene nada que ver con una interna sindical, ni política. Simplemente reclamamos por tener un sueldo medianamente digno".
La discusión en estos días queda cerrada por la diferencia de un 1,5% de aumento, que parece un tema menor. Al respecto, Garrido respondió: "El Ejecutivo dice que por 1,5% hicimos una movilización, y nosotros respondemos: por 1,5% nos llevan a hacer una movilización. Nosotros lo hacemos por necesidad. Ellos lo hacen por capricho".
Resaltó que "no pretendemos torcer el brazo a nadie, sólo estamos peleando por un sueldo digno".
"Es claro que no salimos a pedir 30% o 40% de aumento. Estamos hablando de una diferencia de 2%, porque hace a nuestra necesidad".
Garrido insiste en que detrás de la negativa del Ejecutivo no hay un problema presupuestario, sino "un capricho del intendente".
Falta de pago
Por otro lado, Garrido informó que advierten maniobras que podrían ser de presión del Ejecutivo al gremio, o por lo menos son coincidencias sugestivas: "Nos llama la atención que hoy (por ayer) teníamos que recibir el pago de fondos de los empleados, que se les descuentan para que el gremio pague los compromisos con los comercios. Pero parece que el intendente se olvidó de firmar los cheques para el Sindicato Municipal".
Remarcó que "es dinero de los trabajadores", y acotó que "con eso no se juega, tampoco se amenaza, porque no nos van a hacer callar, ni amedrentar con esas actitudes".
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