Municipal atacó a golpes a sobrino del intendente y apuñaló a un policía

Municipal atacó a golpes a sobrino del intendente y apuñaló a un policía
Todo se originó por un partido de fútbol amateur. El agresor huyó en un tractor mientras era perseguido por cinco efectivos policiales. Destrozó una moto y una plaza en su huida. Tras acuchillar al oficial pudo ser detenido.

“Los voy a c... chocando y matando a todos”, amenazó ayer un municipal a los policías. En segundos, aceleró un tractor, aplastó una moto, destruyó el sistema lumínico de una plaza y apuñaló a un efectivo.

El epicentro fue la calle 27 de Abril de Nueva Esperanza, Pellegrini.

Según la causa, el bochorno arrancó a las 11.45 cuando el municipal Carlos Risso, 42, apaleó a Paolo Cazzazola, sobrino del intendente local.

Se presume que Cazzasola perdió tres dientes, a causa de un incidente originado el domingo en una cancha de fútbol.

Ayer, Risso encontró en la calle a Cazzazola y volvió a golpearlo.

Alertada, irrumpió la policía y el agresor la recibió con un rosario de insultos: “No se metan porque los voy a c... matando”.

Siempre en función de testigos del caso, acto seguido uno de los 5 policías intentó sosegar al municipal, quien llevaba un cuchillo tipo carnicero y conducía un tractor y un acoplado atmosférico.

El municipal aceleró y forzó al quinteto policial abrise paso, según se supo.

Sobrevino una persecusión. El acusado en tractor y a pie los 5 policías.

A 200 metros, se les unió el comisario Roberto Leguizamón, jefe de la División Prevención.

Tampoco pareció importarle al tractorista que éste le pidiera detenerse.

En su alocada carrera, el sujeto aplastó la moto del policía Reinaldo Oscari, a quien casi atropelló.

Persecución

Entonces, Oscari emprendió también una veloz carrera y alcanzó al tractorista 100 metros adelante.

Ante el estupor generalizado se inició una pelea a trompadas, la cual se tornó dramática cuando el agresor extrajo su cuchillo.

En total, los policía contaron 12 ataques, dos de los cuales hicieron blanco en la espalda y un brazo de Oscari, quien herido cayó del tractor. El acusado prosiguió la marcha, aunque sin poder controlar el vehículo.

Así, el tractor ingresó a la plaza 12 de Abril, reinaugurada dos meses atrás.

En medio del griterío de policías y vecinos, el tractor tumbó postes del tendido eléctrico y unas farolas.

Para entonces, de nuevo Oscari le dio alcance.

La faena de violencia recrudeció, aunque más fugaz y en desmedro del agresor que acabó vencido.

El escándalo se trasladó al hospital local, cuyos médicos derivaron a Oscari a Tucumán. Como Risso gritaba: “¡No puedo ver!, ¡No puedo ver!”, se lo trasladó al Regional.

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