Una médica fue agredida y el personal decidió atender solo las emergencias en reclamo de seguridad.
El médico Daniel Alvez explicó los motivos por los cuales dejaron de atender consultas ambulatorias y hubo quejas de pacientes, algunos con sus pequeños hijos.
Las escenas de violencia que suelen registrarse con mayor asiduidad en los hospitales de Buenos Aires y el conurbano tuvieron lamentable continuidad ayer en Bahía Blanca, con la agresión física a una médica de guardia del Hospital Municipal, que desencadenó en una medida de fuerza de sus colegas del sector, en reclamo de mayor seguridad para desarrollar su tarea diaria.
El incidente se concretó poco después del mediodía y tuvo por víctima a la médica infectóloga María Laura Spadaro, quien fue golpeada y salivada por una paciente.
La intervención de compañeros de Spadaro evitó que el ataque pasara a mayores, aunque la profesional, a modo preventivo, y para recuperarse del fuerte golpe recibido en la cabeza, se retiró a su domicilio, aunque previamente formuló la denuncia ante la policía y la fiscalía.
Los otros médicos, a modo solidario, decidieron atender solo las emergencias, según un comunicado que pegaron en una de las puertas de acceso. “No se atenderán consultas ambulatorias. Solo emergencias, debido a que un médico recibió una agresión física de parte de un paciente”, mencionaba textualmente el indicador, con la firma del médico Daniel Alvez.
Esta situación, a su vez, generó reclamos en unos 20 pacientes que aguardaban ser atendidos en la sala de espera. “Tengo a mi hijo con fiebre y vómitos y nadie lo quiere ver”, se quejó una mujer.
La agresión tuvo lugar en un pasillo interno, cuando Spadaro caminaba por el sector y aparentemente se cruzó con una mujer que le pidió que observara el resultado de unos estudios.
La médica le comunicó que le avisaría a un especialista y la paciente, que sería psiquiátrica, respondió con violencia.
Una trompada, un escupitajo e insultos enmarcaron el ataque. Por ese motivo, Spadaro presentó un importante hematoma en su cabeza y se fue del sanatorio a la comisaría Segunda, donde radicó la denuncia, mientras que el resto de los profesionales y el personal sanitario decidió realizar la medida de fuerza.
“El problema es que la gente viene muy agresiva y muchas veces ingresa en el sector de emergencias para quejarse sin que nadie se lo pueda impedir. Hemos hecho varios reclamos por este tema pero nos explican que por cuestiones de presupuesto no pueden asignar más personal de seguridad”, relató el doctor Alvez a "La Nueva."
También explicó que con la presencia de un guardia que recorra los pasillos se podrían disuadir todas estos episodios.
“Los médicos no podemos estar discutiendo con los pacientes y tampoco entrar en ese tipo de agresiones. Creo que toda esta violencia va a ir en aumento y queremos que tomen medidas para garantizar la seguridad”, destacó.
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