“Hay un mundo espiritual que convive con nosotros”

“Hay un mundo espiritual que convive con nosotros”
Afirman que la ausencia de Dios es “la principal causa” de este tipo de hechos. Advierten sobre los peligros de ciertos “juegos”.

Sin dudas, lo esotérico siempre genera curiosidad entre las personas, y el más reciente caso de una joven presuntamente poseída por entidades demoníacas es una clara muestra de eso. Los diferentes credos existentes buscan dar una explicación y hablan de “un mundo paralelo”, el de los espíritus, que “habita con los seres humanos desde siempre”.

Carlos Campos Guzmán, abogado y pastor evangélico, habló de “una puerta” que se abre “a través de los diferentes juegos (la copa, la tabla o Güija, entre otros), que convocan al mundo espiritual que convive con nosotros”.

Explicó que participó de varios casos de exorcismo por lo que puede dar cuenta de que “estos seres incorpóreos andan buscando un lugar donde estar, y si no se les abre una puerta, ellos no van a poder entrar, porque Dios ha diseñado el cuerpo humano para que no pueda ser apropiado por otras entidades”.

Cuando ocurre algo como el caso del barrio El Vinalar, donde una adolescente de 16 años aparentemente habría sido “poseída”, “lo primero que se hace es buscar las causas a través de la invocación a Dios”. En ese sentido, expuso que “se le pide al demonio que se manifieste y que diga quién es”.

Más adelante, advirtió sobre “la ausencia de Dios” y dijo que “es la principal causa por la que ocurren estas cosas”. Además, dejó entrever que “las alucinaciones y todas las cosas que la ciencia no puede explicar son visiones espirituales y dan cuenta de un contacto con ese mundo, que no se lo puede ver abiertamente”.

Asimismo, indicó que las personas idóneas para ayudar en estas situaciones son los pastores y los sacerdotes “porque Dios les permite tener esa claridad para liberar a las personas de estas entidades, pero lo fundamental es la fe”.

Señales de una posesión

Las características de las “personas endemoniadas” son diversas. Según explicaron a Nuevo Diario pastores de una iglesia evangélica céntrica, “hay personas que se tragan la lengua, cambian de voz, comienzan a ponérsele los ojos rojos”. En ese sentido, dijeron que “hay que tener en cuenta los cambios de actitudes”. A modo de ejemplo, citó los casos de suicidio, como “uno de los indicadores de que una persona está ante una posesión demoníaca”. También se refirió al alejamiento de “Dios y del Espíritu Santo, que son los verdaderos salvadores”.

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