"Festejaremos con caipirinha y champagne", dijo Valcke, el secretario de la entidad, aunque volvió a admitir atrasos en las obras
En una conferencia de prensa, Valcke expresó: "Confío en que tomaré una caipirinha tras la apertura con Aldo Rebelo (el ministro brasileño de Deporte) al pensar cuánto trabajo se ha hecho. Y, tras la final, abriremos una botella de champagne para celebrar una bella Copa del Mundo", expresó en Río de Janeiro, al finalizar una nueva visita de inspección al país sede.
La frase llamó la atención porque hace poco más de un año Rebelo declaró a Valcke "persona non grata" en el país sudamericano por haber comentado que los organizadores locales necesitarían "una patada en el culo" para acelerar la preparación. Ayer, sin embargo, el número dos de la FIFA trató de minimizar los problemas con los que se enfrenta la organización brasileña. Tanto que tres de los 12 estadios aún están en obras.
El torneo arrancará el 12 de junio con Brasil-Croacia en el estadio de São Paulo, uno de los más atrasados y que será entregado a último momento. "Sí, tenemos algunos atrasos que están haciendo la etapa final de la preparación difícil y un poco más tensa", admitió. Valcke aseguró que el Arena Corinthians, atrasado en parte a raíz de accidentes que dejaron tres obreros muertos, "tendrá todo lo que pedimos para organizar la Copa del Mundo". El CEO del comité organizador local, Ricardo Trade, confirmó que el estadio recibirá un partido de Corinthians por el campeonato brasileño el 17 o 18 de mayo, que servirá como test. La FIFA, incluso, aún no sacó a la venta un 7% de las entradas para los partidos que se jugarán en ese estadio, en Cuiabá y en Curitiba. Lo hará cuando todos los asientos estén instalados.
"Hubo dificultades, no digo que no las hubo, pero hay que tener en cuenta que es siempre difícil organizar un Mundial", apuntó Valcke. Mientras tanto, se supo que el aeropuerto internacional de Río de Janeiro corre riesgo de un apagón durante el Mundial 2014 de Brasil, según dijo ayer el secretario de aviación civil, Wellington Moreira Franco, en un foro en Twitter.
Así está Brasil hoy. Con los problemas de siempre, pero ahora arropado por un discurso optimista..
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