- El centro cívico fue el lugar elegido para manifestar, y la noche lluviosa y triste el contexto para hacerlo • Anoche, una verdadera multitud se dio cita frente al edificio del Poder Judicial entrerriano
“Ni una menos” volvió a escucharse como consigna reiterada en la jornada de este sábado, lluvioso, triste, pero también cargado de una energía muy grande al momento de expresar los sentimientos.
La concentración comenzó a las 20, y casi todos cumplieron con la consigna de acudir vestidos de negro. Fue un luto expresado, gritado, llorado. Hubo lágrimas, largos abrazos y aplausos cuando cada vez que se gritó el nombre de Micaela.
Todo se inició con la mención de las mujeres víctimas de femicidios. Y a cada nombre les sucedió un “presente”.
Una decena de mujeres representando a sus organizaciones sociales tomaron el altavoz para expresar un reclamo que fue unánime en toda la jornada: jury de enjuiciamiento contra Carlos Rossi, el juez de ejecución de Pena de Gualeguaychú que autorizó la salida anticipada del principal sospechoso de raptar y matar a Micaela.
Los discursos fueron el vector del reclamo, pero también lo fueron los cánticos. Hubo rechazo contra la cultura patriarcal, contra el Estado cómplice de los violadores, contra los jueces que liberan a abusadores y delincuentes sexuales, contra la policía que protege a femicidas. Todo eso fue expresado con canciones que se hicieron sentir en la noche lluviosa del sábado en el centro cívico.
También algunos carteles improvisados fueron el modo que encontraron los manifestantes para reclamar justicia y pedir por la destitución del juez de ejecución de pena. Unas de las primeras personas que llegaron ante el edificio de tribunales, tomó un aerosol negro e inscribió en el escalón de entrada: “Destitución ya del juez Rossi”.
El nombre del funcionario judicial fue objeto también de cánticos improvisados. “Olé olé, olé olá, juicio político a Rossi ya, a un violador lo dejó en libertad”. También hubo protesta contra las fuerzas policiales: “Yo sabía, yo sabía, que a los violadores los cuida la policía”. Y más también: “fue la justicia, fue el Estado, fue tu machismo, fue el patriarcado”.
El gran criticado de la noche fue el Estado. El Estado al que se lo calificó en todo momento como “cómplice de la impunidad, los crímenes y la liberación de los violadores”. A Rossi se lo mencionó como un operador de ese estado criticado.
Una de las mujeres que habló en el acto, reclamó que los informes multidisciplinarios otorgados como instrumento a los jueces de ejecución de pena tengan un valor vinculante. Es que precisamente la decisión de Rossi fue tomada haciendo oídos sordos a los informes técnicos del Poder Judicial y del Servicio Penitenciario que desaconsejaban la liberación anticipada de Wagner.
No faltaron críticas a los gobiernos nacional y provincial. “No sirve ahora que los gobernantes vengan a expresar la solidaridad a la familia”, reclamó una de las militantes que tomó el altavoz.
Hubo críticas a lo que consideraron como “errores imperdonables” en la investigación. En ese sentido hicieron notar que Wagner pudo salir de la provincia el martes sin que nadie lo pueda evitar. “No se dieron condiciones mínimas, como controlar la frontera de la provincia. El día martes ya se había ido (Wagner) a Buenos Aires”, criticaron.
Los relámpagos derramaban una fuga luz violeta sobre la multitud, pero nadie se movía del lugar. A la hora de haber comenzado la manifestación, se desató una lluvia rabiosa, pero la rabia en la calle era mucho más fuerte y nadie atinaba a irse.
Un tramo de la noche también se iluminaba con las velas encendidas que las personas pegaron con cera derretida contra el escalón de entrada del Poder Judicial. El alero de cemento las protegía de la lluvia.
Unas mujeres llevaron tarros con hierbas aromatizantes. “Es incienso, mirra, romero, salvia, tomillo”, dijo a EL DIARIO una chica que acercó también un tarro que ardía con carbones adentro.
Desde el altoparlante se invitó a las representantes de organizaciones sociales que participaron de la concentración a sumarse en el pedido de jury contra Rossi. Incluso se explicó cómo es el mecanismo para poner en práctica la destitución.
“No queremos acostumbrarnos a tener miedo”. “No queremos tener que decirle a nuestras familias, a cada rato y por mensaje de textos, que estamos bien”. “No queremos tener que caminar mirando para atrás”. “No queremos tener miedos por nuestras hijas”. Esas fueron algunas de las frases escuchadas y pronunciadas por las oradoras que fueron improvisando sus mensajes.
La multitud estalló en aplausos y gritos cuando se lanzó una advertencia a “los machos que están pensando poner una mano a algunas de nosotras”. Fue una jornada muy emotiva, cargada de mensajes, con muchas lágrimas pero también con una energía capaz de hacer oír un reclamo en la lluviosa noche del sábado.
Comentá la nota