La feligresía católica recordó ayer a San Antonio de Padua, el santo patrono de esta ciudad, con actividades que se desarrollaron durante toda la jornada en la Capital del Monte.
La celebración litúrgica central fue presidida por el obispo de la Diócesis de Oberá, monseñor Damián Santiago Bittar, quien en su homilía pidió “reflexionar por la educación de los niños y trabajar mucho con los jóvenes que están relacionados con las drogas”. Cabe destacar que el vicegobernador, Hugo Passalacqua, participó en la santa misa, que contó con la presencia de una multitud de fieles. Bittar dijo que “Antonio de Padua es un santo muy querido; nuestro patrono nos cuida y guía todos los días”. Asimismo, expresó que las fiestas religiosas, desde que el Papa es argentino, se viven de manera diferente. “La elección de Bergoglio como Papa es una bendición para la Iglesia y en particular para nuestro país”, consideró. Además, se refirió a la educación de los niños y la relación que algunos tienen con las drogas. En este sentido, recordó que “la problemática es compleja de casi un millón de jóvenes del país que lamentablemente no estudian ni trabajan, entonces están en la calle, que los lleva a las drogas, el alcoholismo, la violencia y en muchos casos, a la cárcel o la muerte. Esto es una hipoteca social que tenemos como Nación. Sin dudas estamos haciendo mucho y queda otro tanto por hacer”, agregó. El religioso sostuvo además que “como comunidad no debemos agudizar los conflictos, tenemos que crear más puentes que muros. Porque si creamos más diálogo, hay muchas soluciones que se pueden hacer realidad”, cerró.

Comentá la nota