La parroquia San Roque honró ayer a su santo patrono. Participaron feligreses provenientes de todas las comunidades parroquiales.
Dirigiéndose a los numerosos y fervorosos feligreses, el padre Melchiori aludió en su homilía a la necesidad de que el creyente acepte a Jesús en el corazón y se decida por Él, pues “es el único que nos sacará del pozo”.
Al referirse a la figura ejemplar de San Roque, el religioso manifestó: “A él se le murieron sus papás. Entonces, él dijo que el único sentido que tenía su vida era hacer todo el bien en la Tierra con los bienes materiales y con lo que la vida le había regalado. Y por eso se hizo peregrino y no pasó de largo cuando otros huían de la peste. Hasta los familiares (de los enfermos) disparaban, pero él se acercó como buen samaritano”.
“La peor peste –dijo- es la ausencia de Dios en la casa. Y eso, a veces, los papás no lo entienden. Se dice: ‘si mi hijo se aleja de Dios se mete en un pozo del que, a veces, es imposible de volver’, salvo por un milagro de Dios”.
“Por eso -continuó- qué hermoso que es celebrar la fiesta de un patrono. ¿Y por qué vivamos a San Roque? Porque nos gusta, encanta y atrapa ese joven, que pudo ser cualquiera de nosotros, y que dijo: ‘Mi vida vale y tiene sentido si sirve para aliviar a los demás’”. “Demos gracias a Dios por este santo para que sea siempre nuestro patrono y guía”, aseveró.
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