En su mensaje, el obispo Colombo dedicó un párrrafo a la sentencia por el asesinato de Monseñor Angelelli.
Una multitud se congregó ayer para concluir las fiestas de invierno en honor a San Nicolás de Bari. Como viene sucediendo desde 1995, estuvo presente la Virgen del Valle, acompañada por gauchos y feligresía. Como es habitual, alrededor de las 5 de la tarde, la procesión partió del templo y recorrió las calles del centro capitalino.
Al finalizar la recorrida, el obispo de La Rioja, Marcelo Daniel Colombo brindó un mensaje a la feligresia en el cual reflexionó sobre la pastoral en su diócesis.
En una parte de su alocución, el prelado se refirió al fallo en el juicio por la muerte de su antecesor, Enrique Angelelli, que se conoció el pasado viernes por parte del Tribunal Oral Federal con asiento en La Rioja.
Consideró que es “el momento de máxime luz en nuestra historia” y agradeció a quienes participaron en el juicio por el asesinato del obispo, ocurrido en 1976.
“Quiero agradecer a jueces y funcionarios que participaron en este juicio. Gracias por el momento de máxime luz en nuestra historia”, dijo Colombo en el mensaje que dio al finalizar la procesión.
“Es cierto, pasaron 38 años, pero es mucho mejor que el anhelo de la justicia, eso que siempre estaba presente en los corazones de los riojanos”, enfatizó, mientras que dijo que ahora se comprobó a nivel judicial “el calvario del dolor” que padeció Angelelli. Cabe recordar que el viernes pasado, la justicia dictó prisión perpetua para Luciano Benjamín Menendez y Luis Fernando Estrella por este crimen.
En ese marco, Colombo recordó que en una jornada en Neuquén, en 1983, los obispos Novak y Hesayne, entre otros pidieron la apertura de la causa, “puesto que refutaban la hipótesis del accidente”. “El papa Francisco también intercedió para que se esclarezca este caso. Por eso es que también hay que agradecer su trabajo”, comentó Colombo a la feligresía presente.
Tanto en la procesión, como también en las palabras de Colombo, se reflexionó sobre la manera de evangelizar, la manera de concebir el catecismo. En ese sentido también se hizo hincapié en la participación activa en los medios de comunicación y las redes sociales.
En cuanto a la devoción del pueblo riojano por su Patrono, Colombo explicó que el frío no pudo con esa fe enrraizada de los riojanos, “quienes vienen con San Nicolás, ya sea por sus súplicas, ruegos o agradecimientos”.
“Vienen en paz, a reconstruir una Rioja más fraterna, más llena de amor”.
En cuanto a lo que se vendrá posterior a esta procesión, indicó que el seis de septiembre se reunirá la Asamblea Diocesana, donde los representantes de todas las comunidades presentarán sus conclusiones para un nuevo plan pastoral para la Diócesis, donde estará adecuada a estos tiempos.
Durante la procesión
San Nicolás salió del Templo alrededor de las 17.00. Los pañuelos levantados, los celulares sacando fotos, todo ello contribuye a la religiosidad de los riojanos. Su devoción por San Nicolás trasciende temperaturas, días y horarios. Por ello es que una multitud volvió a renovar sus votos con su Patrono.
A lo largo de la procesión – que se realizó por calles céntricas- se reflexionó sobre diferentes situaciones y aspectos de la catequesis, con la difusión mediante parlantes ubicados en el recorrido.
La primera reflexión fue sobre la familia, donde desde niño se inculca el amor y el respeto y así se meditó a la familia cristiana como “el núcleo donde nace y se crece en la fe”.
Otra de las reflexiones fue sobre el ecumenismo y el diálogo interreligioso. Mientras que las Imágenes pasaban por Benjamín de la Vega y San Nicolás, los vecinos, sus devotos, salían de sus casas para tomar gracia, para recibir al Santo Patrono de todos los riojanos.
También se meditó sobre el misterio de Cristo, muerto y resucitado, para dar paso a la formación de la comunidad cristiana. Además se emitieron mensajes sobre la catequesis y la educación, mientras que también se mencionó a la solidaridad y la fraternidad cristiana.
El último mensaje donde se reflexionó en la procesión fue en torno a los medios de comunicación y redes sociales, dando la apertura para las nuevas tecnologías y esa manera de salir a evangelizar, tal cual fue un lineamiento vertido por el Papa Francisco.
Todos unidos en la procesión
Provincia y Municipio. En años anteriores, el obispo era el divisor entre los dirigentes provinciales y de la Captial. Esta vez, la composición de la foto fue distinta. Estuvieron entremezclados, dando un claro mensaje de unión a los riojanos. El vicegobernador de la Provincia, el Viceintendente de la Captial y concejales al lado de funcionarios de la Provincia.
La devoción y el fervor del pueblo riojano durante la procesión
San Nicolás de Bari es el Patrono de los riojanos. Y el fervor y la devoción del pueblo por el Santo traspasa todo tipo de situaciones. No importa el frío, no importa el día y la hora. Todos quieren tener ese instancia de reflexión para tomar gracia del Santo. Es así la devoción del pueblo. Ayer, también hubo reflexiones sobre el juicio por el asesinato de Monseñor Enrique Angelelli.
El Papa y la “indiferencia humana”
El papa Francisco rezó la oración mariana del Ángelus, este domingo 6 de julio, desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico junto a los miles de peregrinos y fieles congregados en la Plaza de San Pedro.
Inspirado en el pasaje del Evangelio de este domingo, en el que Jesús llama a todos los afligidos y agobiados para aliviarlos con su amor y su palabra de esperanza, el Santo Padre expresó: “¡Cuánto daño hace a los necesitados la indiferencia humana! Y aún peor la de los cristianos. En los márgenes de la sociedad hay muchos hombres y mujeres probados por la indigencia, pero también por las insatisfacciones de la vida y las frustraciones”.

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