Provenientes de distintos puntos de la ciudad y de localidades vecinas, una impresionante cantidad de familias y grupos de amigos se dieron dieron cita en las costas del Río de la Plata para combatir las altas temperaturas. La mayoría se metió al agua
Todos en el agua
La prohibición de ingresar a las aguas del Río de la Plata, tuvo poco éxito debido a que se observó mucha gente nadando y buscando refrescarse. Es por eso que los Guardavidas, que se extienden a lo largo de la costa, más que nunca tuvieron que mantenerse atentos a los movimientos de la gente que se internaba en el agua. Por la tarde, la cantidad de personas que se acercaba hasta el lugar parecía aumentar en cantidades, situación que los vendedores ambulantes, los puestos de comidas (choripanes, parrillas al paso, bolitas de fraile y churros, bebidas, helados, etc.) y hasta de venta de ropa que se ubicaban a lo largo y ancho de toda la costa quilmeña, aprovecharon de sobremanera. Los grupos de amigos también se hicieron presentes en el lugar. Miles de adolescentes, en un ambiente de total tranquilidad, disfrutaron de un día sensacional.
Una postal que se repite
Es bueno agregar que muchas personas, gracias al buen clima reinante durante toda la jornada de domingo, tomaron la decisión de quedarse hasta altas horas de la noche. Sin dudas, que esta es una postal que se repite en la ribera en muchas oportunidades pero sobretodo cuando las altas temperaturas llegan a la ciudad. Además, muchos de los campings que se ubican linderos a la costa del río y por sobre las avenidas Otamendi y Cervantes, también se encontraban repletos de público, que con la idea en mente de combatir el intenso calor, colmaron cada una de las instalaciones.Una postal de la llegada de la noche, fue las paradas de colectivos repletas, donde los presentes esperaban ansiosamente su vehículo para marcharse del lugar y llegar a casa después de un día a puro aire libre y diversión.
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