Pasaron de 308 en 2004 a 2.416 en 2011. La mayor parte de los trámites son gestionados por personas de países limítrofes. La modificación de la Ley de Migraciones facilitó la regularización.
La información surge del registro de estadísticas de la Dirección Nacional de Migraciones delegación Neuquén.
El incremento en los trámites se encuentra estrechamente vinculado a la nueva Ley de Migraciones, sancionada en 2004, que facilita la regularidad migratoria, especialmente de los países sudamericanos.
Migraciones resolvió mejorar los trámites de regularización para ciudadanos de Senegal y de República Dominicana.
“Esta ley respeta los derechos de los migrantes pero también las obligaciones. Además, dividió las nacionalidades en el mundo y toma como Mercosur a todos los países de Venezuela hacia abajo, y para ellos hay unos criterios especiales frente al resto de los países”, explicó Mariano Molina, titular de Migraciones en la provincia.
“La ley es primera en perspectiva de derechos humanos, antítesis de la anterior y superadora de toda la historia migratoria nacional, regional e internacional”, dijo Jorge Muñoz, integrante de la Pastoral de Migraciones.
Derechos
Con la radicación en sus manos, las personas tienen acceso a todos los derechos que brinda la Constitución Argentina.
“Parte de la motivación se basa en los beneficios y derechos que garantiza la ley, que fue muy importante, de avanzada, al considerar al migrante como un sujeto de derecho. Pero para eso tiene que realizar su residencia”, detalló Marta Radonich, geógrafa integrante del Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades de la UNCo e investigadora de los procesos migratorios internos y externos del Alto Valle.
La suba en la regularización de extranjeros no significa que una mayor cantidad de migrantes lleguen a Argentina, dado que el proceso migratorio iniciado en la segunda parte del siglo XIX se está desacelerando. El libro de Guillermo Velázquez “Geografía y bienestar” refleja que en 1914 los extranjeros representaban el 29,9% de la población total en Argentina, y en 2001 sólo el 4,2%. Una tendencia que se mantuvo en 2010.
A pesar de la desaceleración del proceso migratorio, para Radonich lo novedoso es el aumento del “migrante limítrofe”. Sobre un 2,5 por ciento de población extranjera, el 60 por ciento representa a nacionalidades que comparten frontera con Argentina.
Todas las banderas
Según Molina, la mayor demanda de radicaciones en la provincia es de la comunidad boliviana, seguida de Paraguay y Chile. “Tradicionalmente era Chile, Paraguay y Bolivia. Incluso Chile en la última década retrocedió un 10 por ciento en el proceso migratorio hacia Argentina”.
La modificación de la estructura de extranjeros se debe, en gran parte, a la situación económica de los países de los que provienen. Mientras que el fin de la dictadura militar y el crecimiento en Chile frenó la migración de ese país, la realidad de Bolivia y Paraguay hace que cada vez provengan más ciudadanos de esas nacionalidades hacia Argentina, incentivados por la recuperación económica desde 2003 a esta parte.
“La llegada y la idea de radicarse se da porque la calidad de vida no era buena en sus lugares de origen, no tenían trabajo ni educación. Más que nada vienen motivados por el boca a boca de los extranjeros que vuelven para las fiestas, hablan con sus parientes y amigos y les explican que se puede trabajar y ganar bien en la provincia”, contó Molina.
Según los datos de Migraciones, en los últimos años se sumaron radicaciones de personas de Venezuela, Brasil (actividad petrolera) y Colombia (emprendimientos particulares) dentro de lo que es el Mercosur. En menor medida llegan familias de toda América, parte de Europa, África, Oceanía y Asia.
En este momento, a excepción de la horticultura que trabaja la comunidad boliviana, el principal atractivo a nivel laboral es el área de hidrocarburos. Los últimos descubrimientos en Neuquén sumados a la vuelta de YPF al Estado potenciaron el sector que genera a su alrededor una serie de servicios que dan dinámica al mercado laboral.
“Neuquén ve revalorizado el futuro por Vaca Muerta. Todos esperan una expansión que está estimulado por los voceros políticos”, dijo el sociólogo Demetrio Taranda. Advirtió que el “salto en la producción de petróleo y gas va a requerir a personas con niveles terciarios, lo que se puede convertir en una frustración si no tienen estudios”.
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