Se multiplican las quejas por problemas en la distribución de asistencia en algunos sectores de la Ciudad

Se multiplican las quejas por problemas en la distribución de asistencia en algunos sectores de la Ciudad
En Los Hornos, San Carlos, Altos de San Lorenzo y El Progreso, entre otros barrios que tuvieron hasta dos metros de agua en sus casas, denuncian que no reciben ayuda y realizan un pedido desesperado. Se necesita arroz, sopa instantánea, frazadas, colchones, pañales descartables, mamaderas, medicamentos especialmente antibióticos, leche y ropa

A medida que pasan las horas se multiplican los reclamos de vecinos de distintos barrios a los que la ayuda nunca les llegó y están necesitándolo de manera urgente.

Los reclamos de los vecinos de Los Hornos y San Carlos continúan, en el marco de la reconstrucción de las vidas tras la inundación. Las necesidades que tienen son de todo tipo, y muchas son fundamentales y urgentes.

Después de haber tenido dos metros de agua dentro de sus casas, y de haberlo perdido todo, vecinos de Los Hornos denuncian que aún no recibieron ayuda.

"Los chicos están descalzos porque no tienen zapatillas para ponerse, no tenemos dónde dormir porque no hay colchones. No tenemos ropa de abrigo, ni agua. Yo tengo un hijo discapacitado y no me puedo mover y el camión del Ejército llegó a una cuadra de mi casa, y hasta acá no vino", cuenta Fernanda Barrios, de 62 y 161.

"Me dicen que me tengo que anotar en una lista para recibir ayuda, pero no sé dónde está", se queja angustiada.

En 142 y 42 denuncian que no recibieron aún ningún colchón.

En tanto, el comerciante Pedro Testa, de 60 y 132, contó que tuvo dos metros de agua dentro de su negocio. "Es necesario que se dé a conocer que acá la gente tuvo 1,80 metros de agua dentro de las casas, yo perdí todo en mi negocio", contó.

"Acá no vino nadie, nadie está contando lo que estamos pasando", se quejó el vecino.

María del Pilar Indavera maneja un comedor de chicos, la "Copa de leche El Encuentro", que asiste usualmente a unos 40 chicos, pero cuenta que ahora se sumaron más. Si bien el lugar no se inundó, sí se inundó el resto del barrio: "Desde 152 hasta 160 y más hubo hasta dos metros de agua dentro de las casas", cuenta Indavera y denuncia que "nadie pasó por acá a traernos nada ni preguntarnos qué necesitamos".

Indavera realizó un pedido desesperado de lavandina, para limpiar las casas, agua, pañales, colchones, frazadas, calzado y ropa.

En tanto, en la zona de Plaza Malvinas, los vecinos sufrieron la inundación con el ingreso de agua de hasta 1,80 metros y padecieron también el desborde de las cloacas. Recién anoche volvió la luz y según narran, "nadie vino a ofrecernos o a preguntarnos nada".

Lo mismo cuentan desde 62 entre 25 y 26, donde Marta Zampa, que tuvo 70 centímetros de agua en el interior de su casa y el desborde de las cloacas. "Nadie nos vino a preguntar si necesitábamos algo. Se están organizando los estudiantes en el centro cultural de 63 entre 23 y 24 y ellos están haciendo colectas para comprar lavandina para los vecinos", contó.

El barrio El Progreso también sufrió las consecuencias del desborde del arroyo Maldonado. Graciela Giménez, de 123 entre 26 y 27, se comunicó con este diario para denunciar que tuvo la casa "tapada de agua" y perdió todo y que si bien se anotó en una lista para recibir ayuda, "nadie nos ha dado nada".

"Nos anotamos y nos pidieron que volvamos a las dos horas, cuando volvimos nos dijeron que los colchones se habían terminado. Acá no vinieron ni Bomberos ni Defensa Civil, no nos entregaron nada, nadie nos ayuda. En la calle, pusieron un cartel que dice ´vecinos olvidados y sin ayuda´", relata.

Cristina Definer, comerciante de la zona de 131 entre 37 y 38, se comunicó con este medio para contar que los comercios de la zona "perdieron todo". En esas calles el agua alcanzó los dos metros de altura "destruyó" económicamente a los comerciantes. "Para los vecinos, pasó asistencia entregando agua y comida, pero no les entregaron colchones", contó.

Carola se comunicó con este diario para contar que en 137 y 80 anoche los vecinos realizaron un piquete y pedían ayuda a los automovilistas. Tanto en esa zona como en la de 7 y 93, donde se registra un piquete en este momento, los damnificados no habían recibido la visita de nadie.

En tanto, Estela Oviedo, denunció que el barrio 19 de febrero de 122, de 85 a 89, está "abandonado" y aseguró que durante el temporal "las casas fueron tapadas por el agua y aún no ha venido ningún camión con ayuda de ningún tipo", contó. Y aseguró que "tampoco ha llegado para la zona de 610 a 615".

María Julieta fue al club Radamés, en 81 entre 20 y 21, en búsqueda de ayuda y tras más de dos cuadradas de cola consiguió un paquete de fideos, una lata de arvejas y tres panes "cuando gente del barrio que son punteros salían con hasta cuatro bolsas cada uno". "Yo tengo un solo hijo, pero hay gente que tiene hasta seis chicos, con eso no pueden arreglarse", agregó.

LO QUE MÁS SE NECESITA

Sin embargo, en la recorrida por los centros donde se reciben las donaciones, se realizan balances también muy valiosos sobre las cosas que, en los barrios, más se piden y, por ende, más hacen falta.

A tener en cuenta, lo que más están exigiendo los vecinos que tienen prácticamente sus casas afuera es: arroz, sopa instantánea, frazadas, colchones, pañales descartables, mamaderas, medicamentos especialmente antibióticos, leche y ropa.

En uno de los centros de recepción dijeron a este diario que “por supuesto que todo sirve, pero hay zonas en donde viven muchísimos chicos y bebés, y en esos lugares es muy necesario llevar elementos como mamaderas, pañales y leche para que todos ellos puedan alimentarse convenientemente”.

Los colchones, las sábanas y las frazadas es todo un tema para la gente que, todavía en muchos hogaresdestruidos, no tienen dónde dormir y lo hacen en el suelo.

Sucede que - según la triste experiencia de los damnificados- a pesar de haber salido el sol durante la jornada de hoy, todo esto “es lo más difícil para que se seque. Por ejemplo, el colchón que absorbió tanta agua después de secarse queda con olor muy feo y por eso la mayoría se torna irrecuperable”, señalaron algunos de los afectados durante una recorrida realizada por EL DIA.

Finalmente, se pidieron todo tipo de medicamentos. Al recorrer las zonas afectadas es común ver en las veredas tabletas y frascos de remedios que fueron alcanzados por lainundacióny que ya no sirven más para el consumo. Falta todo tipo de medicamentos, pero fundamentalmente antibióticos, de acuerdo a lo expresado en los centros de recepción de donaciones

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