El presidente de Uruguay se mostró enfurecido con los dirigentes por la durísima sanción a Suárez, y no escatimó insultos para con el ente rector.
José Mujica es uno de los mandatarios más particulares del mundo, son pocos los casos de presidentes que renuncien al gran porcentaje de su salario, así como otros lujos, tal como el transporte o la vivienda. Tampoco se ajusta a los cánones de vestimenta que se suelen ver en el poder, y menos se cuida con el lenguaje.
Menos lo iba a hacer ante la FIFA, que suspendió al mejor jugador uruguayo. Luis Suárez. Lejos de ser políticamente correcto, Pepe fue directo: "Los de la FIFA son una manga de viejos hijos de puta", lanzó en el aeropuerto de su país ante las cámaras de un medio local.
A lo que agregó: "Podrían haberlo sancionado, pero no sanciones fascistas". Y su mujer, la senadora Lucía Topolansky, se mantuvo en su línea: "Me adhiero a las palabras del presidente".
No fue el único en disparar contra FIFA, el vicepresidente de Uruguay, Danilo Astori, respaldó los dichos por Mujica: "Comparto sus declaraciones. La decisión de la FIFA sobre Suárez es una vergüenza, una vergüenza por muchas razones. Por la desigualdad de comportamiento ante situaciones similares".
Suárez fue sancionado por morder al defensa italiano Giorgio Chiellini con 9 partidos de suspensióncon su selección y cuatro meses de cualquier actividad relacionada con el fútbol. A su vez, fue expulsado de la concentración charrúa.
Con la derrota consumada ante Colombia por 2-0, el dolor en Uruguay es aún más grande. Sin dudas que Suárez rompió el reglamento con gravedad, y lo hizo de forma reincidente. De todas maneras, no hay dudas que la FIFA se excedió, tratando al jugador como un criminal. Desde ahí es donde se entienden las declaraciones de Mujica.

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