En un encuentro del gremio ASIMRA expusieron la problemática laboralde las mujeres en el sector, y afirmaron que muchos hombres no aceptan una delegada gremial que los represente. Presentaron un caso donde una mujer fue despedida con la complicidad de miembros de la UOM cuando denunció una liquidación de salarios incorrecta.
Con la mira puesta en varias situaciones de discriminación, las supervisoras analizaron la difícil tarea de las mujeres en la industria metalúrgica, en especial aquellas con responsabilidades sindicales. Entre los casos planteados presentaron el despido de una trabajadora y les apuntaron a dos delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Durante el encuentro las afiliadas de ASIMRA destacaron la labora del secretario general del gremio, Luis Alberto García Ortiz, y debatieron sobre cuestiones laborales y de género. En este contexto, coincidieron en las dificultades que tienen las mujeres para lograr igualdad con respecto a los cargos y a los salarios. En un documento final elaborado por las delegadas, se concluyó que “todavía no hay consenso entre los trabajadores hombres en aceptar a un delegado mujer, y estas situaciones son las vividas constantemente por la rama femenina, pese a los enfrentamientos con sus compañeras en diferencia a los sectores a los cuales pertenecen”.
En este sentido, aseguraron que en muchos casos cuando las mujeres quieren postularse como representantes sindicales son despedidas. Durante el encuentro se presentó un caso concreto de una trabajadora despedida por reclamar por sus derechos. Según pudo saber Política del Sur, la mujer acudió a la UOM para conocer por qué su salario era menor a sus compañeros. En su relato recordó que “se reunió con sus respectivos representantes, dirigentes Farías y Ordoñez, quienes la asesoraron explicándole que estaba percibiendo menos de lo que era correcto y le correspondía. El acuerdo fue que estos irían a la empresa a hablar con los trabajadores y con la dirigencia para llegar a un acuerdo satisfactorio para los primeros”. Con el tiempo, ocurrió todo lo contrario, la empleada fue despedida y hasta el momento no fue reincorporada.
“Estas historias abundaban en el encuentro, algunas delegadas habían sido destituidas de su cargo por acuerdos entre la dirigencia y los trabajadores mediante dinero de por medio, quedando sin efectos derechos colectivos y sin representantes”, denunciaron las mujeres de ASIMRA.
Durante el encuentro se habló de mobbing, un término usado para cierto abuso o acoso laboral, y la discriminación en el trabajo entre los propios compañeros y entre la dirigencia y los trabajadores.
También las mujeres tuvieron la posibilidad de tener un breve curso de grafología y un espacio de teatralización de situaciones laborales, donde todas mostraron su espíritu optimista frente a sus derechos y la defensa de sus compañeras.
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