Las mujeres fueron las más multadas por alcoholemia

Las mujeres fueron las más multadas por alcoholemia
Fue el fin de semana. Las conductoras no tenían más de 30 años. Sorprendió a los inspectores.
Los casos de alcoholemia al volante siguen siendo un problema para el Municipio. Una vez más los autos secuestrados duplican la docena, aunque durante los últimos controles que se hicieron hubo un dato sorprendente: la gran cantidad de mujeres con altos niveles de alcohol en sangre.

“Fue curioso. Más de la mitad de los autos secuestrados por alcoholemia eran conducidos por mujeres, cuando por lo general, por la noche, los que conducen son hombres”, reconoció Francisco Sánchez, subsecretario de Coordinación. Dijo que no sabía a qué se debía este fenómeno, pero se mostró sorprendido por las cifras.

Detalló que en solo una noche del último fin de semana de controles en el centro se secuestraron 39 vehículos: 13 motos y 26 autos, de los cuales 25 fueron por superar los grados de alcohol permitidos. Además de que poco más de la mitad de los infractores eran mujeres, se comprobó que la franja de edad estaba comprendida entre 20 y los 30 años. Esta vez el máximo nivel de alcohol que se detectó fue de 2.4 miligramos de alcohol por litro de sangre, cuando el máximo permitido es de 0.5.

No bajan las cifras

Sánchez manifestó su preocupación por los índices que cada fin de semana desprenden los resultados de alcohotests y reconoció que “de ninguna manera” logran que disminuyan los casos, más allá de las estaciones del año (durante el verano se registra mayor cantidad de casos).

Los controles se hicieron en distintos puntos del centro: desde la Plaza de las Banderas hasta la zona del Río Grande, corredor generalmente utilizado cada vez que la gente sale en busca de diversión.

Efectos negativos para quien conduce

El alcohol es un depresor del Sistema Nervioso Central, en el que actúa como un anestésico, similar en sus funciones a los anestésicos generales utilizados en medicina y actúa a todos los niveles del Sistema Nervioso.

En el caso de los conductores de vehículos, el alcohol crea un falso estado de euforia, seguridad y confianza, disminuye los reflejos, aumentando el tiempo de reacción, disminuye la visión y la percepción, reduciendo el campo visual. También modifica las capacidades mentales de juicio, razonamiento, atención y concentración.

Las tragedias que se olvidan

Cuando ocurren las tragedias en los accidentes de tránsito, la gente reacciona inmediatamente: pide penas severas, cuestiona los fallos judiciales y critica el comportamiento que tienen las personas.

Sin embargo, con los días, el efecto de indignación se diluye hasta desaparecer.

La gente no parece recordar ya el caso de Franco y Belén, los adolescentes que fueron atropellados en 2008 por un conductor en estado de ebriedad, mientras los chicos caminaban sobre un boulevard de la Avenida Olascoaga.

Ese mismo año, en Chos Malal, un conductor ebrio atropelló y mató a un nene que iba caminando con su madre a la escuela, a la mañana temprano.

Los dos conductores recibieron leves condenas porque el Código Penal no prevé sanciones más severas.

Son dos entre decenas de casos que terminan de la manera más trágica, tanto en Neuquén como en el resto del país. Son historias trágicas y tristes que conmueven, pero -por lo que se puede comprobar- se olvidan fácilmente.

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