La agencia de noticias fue parte de la expedición sanjuanina y en su nota hablan del papel de las mujeres en esta travesía. Destacan el crecimiento que fueron teniendo dentro del viaje.
Aquí algunos fragmentos de la nota:
"Las damas expedicionarias, que este año hicieron el cruce organizado por el gobierno de San Juan, fueron doce, algunas más tímidas, otras más temerarias, aquellas que lagrimeaban en cada precipicio y las que lo hacían en la soledad de los valles. Aún así todas apostaron a la naturaleza y a ellas mismas.
Es que esta travesía de seis días por los Andes, que el general hizo con 5.000 hombres y ninguna mujer, no es fácil. Desde lo físico, se enfrenta el rigor del frío y el apunamiento de la altura y desde lo emocional, el paisaje imponente y la soledad de la marcha a lomo de mula o caballo hace que cada uno se encuentre con lo peor y lo mejor de uno mismo.
Cuando el cruce se realizó por primera vez, allá en 1817, las mujeres ocupaban otro rol. Ninguna atravesó a mula los Andes, pero fueron la red de contención y de espionaje en la gesta libertadora; casi 200 años más tarde, los pedidos femeninos para cruzar son mayoría e incluso están las que lo repiten. Sin embargo, son sólo el 10 por ciento del total de expedicionarios.
"Las mujeres año a año han crecido en cantidad dentro del cruce y estoy convencido de que son sumamente necesarias, porque generan un equilibrio y contienen la histeria masculina", dijo Luis Márquez, uno de los organizadores.
Adriana Morán, venezolana que reside en Argentina hace cinco años, dijo que no sabía cuál iba a ser su búsqueda en los Andes, pero afirmó que encontró "muchas emociones juntas". "La parte histórica me interesó, amo la montaña y mi conexión con los animales fue especial, hay una energía que te atrapa", agregó.
Los hombres estaban atentos, expedicionarios, baqueanos y gendarmes miraban a cada rato, preguntaban por el estado en que estaban las mujeres, incluso remolcaban a alguna, pero estuvieron los que se destacaron en esta labor.
El mismo gobernador de San Juan, José Luis Gioja, que encabezó la marcha, fue una gran arengador: "Vamos flaca, yo tengo 63 años e hice nueve veces el cruce, vos sos una piba, vos podés" se lo escuchaba cuando la columna llegó al Espinacito a 4.700 metros de altura.
La gesta recrea anualmente el primer paso para liberar el cono sur y, casi 200 años después, las mujeres del siglo XXI le pusieron el pecho a sus miedos, extremaron sus límites, ayudaron a sus compañeros de ruta y estuvieron a la par de casi un centenar de hombres y eso también es parte de la verdadera libertad.

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