Dijo que quería descansar pero terminó arriesgando su vida y la de otras 30 personas. Al final concluyeron que sufría una psicopatología y la reubicaron en el área de Salud Mental.
A las 8 de la mañana, la mujer de 40 años solicitó un cuarto en el albergue que funciona dentro del Hospital 4 de Junio. Más tarde la vieron deambulando por los pasillos con un cigarrillo encendido.
La segunda vez que le llamaron la atención se encerró en su habitación y comenzó un incendio que afortunadamente fue sofocado por personal de la División de Bomberos y Bomberos Voluntarios de la agrupación Pedro Jiménez, que actuó con celeridad y evitó no sólo que se propagara el siniestro sino que la mujer muriera asfixiada, dado que se negaba a abrir la puerta trabada desde adentro.
El personal del albergue (que terminó con quemaduras de diversa consideración) se abocó a recuperar a la mujer cuya identidad no trascendió. Griselda Acosta, responsable de la institución, coordinó los trabajos durante toda la jornada, en la que también trabajaron efectivos de la Comisaría Cuarta de la ciudad termal.
Tras ser rescatada por los efectivos policiales se estimó que “sufriría alguna alteración mental”, por lo que fue rápidamente trasladada al área de salud mental del nosocomio. Entretanto, todos los alojados en el albergue, unas treinta personas en su mayoría procedentes de localidades del Interior con familiares internados en el hospital, fueron evacuados hasta que se restableciera el orden y las medidas de seguridad en el edificio.
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