En 9 allanamientos realizados el lunes se encontró documentación, sellos, electrodomésticos y vehículos vinculados al caso.
El margen monetario alcanzado por los ideadores de la “gran estafa” asciende a los dos millones de pesos en electrodomésticos, vehículos y otras compras fraudulentas realizadas en comercios locales.
Empresa fantasma
Fuentes judiciales ligadas a la investigación realizada explicaron y confirmaron en qué manera se movía la empresa fantasma a la que pertenecían los estafadores en cuestión. Según la evidencia recabada hasta el momento, un cabecilla y autor intelectual organizó una empresa de servicios que, a todas luces, cumplía con todos los requisitos estipulados por la ley, habiendo sido presentada incluso ante la AFIP para obtener permiso de transacción.
Una vez armada, la empresa contrató a una cantidad de personal que, según se estima, estaría contabilizado entre 6 y 10 personas. Todas recibían recibos de sueldo como trabajadores de la empresa. Con estos recibos “falsos” y documentación personal adulterada previamente en lo que respecta a domicilios y viviendas de los portadores, los trabajadores adquirían tarjetas de crédito para realizar compras y también tomaban créditos personales en distintas casas de venta locales.
Estos comercios, ante las facilidades ostensibles que otorgan para prestar dinero financiado, tomaban los recibos de sueldo y la documentación como válidas y autorizaban las distintas compras que se hacían en sus locales.
Sin embargo, al momento de iniciar el cobro e incluso la ejecución de deudas las empresas se daban con la triste noticia de que los compradores no podían ser hallados, en primera instancia para comunicar las deudas, y más adelante para notificarse por los apercibimientos de ley que implica la morosidad en estos casos.
Según fuentes judiciales consultadas, se estima que los compradores tomaban todo el material y se lo quedaban en calidad de propios o bien los revendían obteniendo una ganancia absoluta con la estafa ya que nunca habían pagado por los mismos.
Despecho
Fuentes judiciales explicaron todo el caso salió a la luz por medio de una denuncia radicada por una mujer que habría mantenido una relación sentimental con uno de los involucrados en la cuantiosa estafa. La denunciante -cuyos datos no son publicados por cuestiones de cuidado- habría decidido romper la relación al enterarse de la situación en la que podía llegar a verse involucrada.
Con este elemento y más pesquisas, los fiscales Roberto Mazzucco y Víctor Figueroa, junto a uno de los secretarios de la Fiscalía, Dante Coronel, llevaron adelante una investigación que permaneció hermética hasta que, junto a los investigadores policiales, realizaron una serie de allanamientos en Capital y Valle Viejo.
El saldo de los 9 procedimientos incluye la recuperación de electrodomésticos, motocicletas con motores “limados”, sellos y documentación varia que serviría de prueba. Por el momento no hay detenidos por la estafa, pero ya dos personas se presentaron espontáneamente para ponerse a disposición de la Justicia asesoradas por el abogado Claudio Contreras.
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