Un grupo de proteccionistas rescató a dos perros que estaban en una terraza. Los vecinos habían colgado una foto en Facebook y alertaron que estaban mal alimentados y en peligro.
Los proteccionistas llegaron en silencio, se bajaron del automóvil que los transportaba, tocaron el timbre, una persona atendió y les entregó los animales que enseguida se dejaron poner el collar.
El diálogo entre los protagonistas de esta breve historia fue escueto y frío: presentación, saludos y despedida.
Los integrantes de Angelitos de 4 Patas tenían una tarea muy difícil por delante en plena tarde del domingo. Primero llevarlos rápido al consultorio del médico veterinario, Román Rodríguez, en calle Antonio Crespo. Lo primero que encontró el profesional que los revisó fue “hambre”. Luego realizó sus respectivas tarjetas de identificación: los dos son labradores, la hembra es dorada y llama Luna mientras que su amigo y compañero de padecimientos, color chocolate, se llama Toto.
Una joven paranaense se hizo cargo de Luna hasta que se recupere. Ahora hay que encontrarle un hogar de tránsito a Toto. Los dos tienen cuatro largos años de vida y están muy flacos. “Son una radiografía.
Ni las pulgas se le subían porque no tenían qué comer”, explicó a UNO Mónica Ledesma, que fue quien motorizó el rescate.
Ahora con los dos labradores recuperados llegó el momento de activar la solidaridad de todos los que aman a los animales.
Se necesita comida para que se sigan recuperando. Una vez que estén fuertes serán castrados para ponerlos en adopción.
Juntos o separados, las dos mascotas se merecen familias que los cuiden y los quieran. Lo cierto es que esta situación se repite con frecuencia en la ciudad y las medidas de fondo tardan en llegar.
La acción
Los integrantes de Angelitos de 4 Patas recibieron el reclamo y decidieron actuar. Lo importante es que se acercaron a la comisaría tercera para realizar la exposición policial. Luego hablaron con los vecinos de la terraza en donde vivían y recolectaron información. Mantuvieron un contacto telefónico con la persona que vivía en la casa. Evitando la confrontación, escucharon los motivos que expuso y le pidieron llevarse los dos perros. Antes sacaron algunas fotos, las colgaron en Facebook y enseguida se armó la cadena de solidaridad. Ayer llegaron a concretar el rescate, cuando el clima en Paraná rozaba la perfección. Mientras que miles paseaban, tres personas demostraron su amor.
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