Una madrugada atípica debieron afrontar los efectivos de la seccional 23 ayer, persecución y tiros no les son ajenos, pero sí, cuando se trata de reducir a un puma.
Los efectivos le dispararon “con dos o tres tiros”, según informaron desde la seccional 23. “Corría peligro la vida de los policías. El animal en un momento saltó sobre un patrullero. Lo tuvimos acorralado 40 minutos. Mientras tanto, aguardábamos la llegada de un veterinario del Parque Faunístico, pero nunca llegó”, destacó el comisario Torres de la seccional.
Desde el área Conservación de la secretaría de Ambiente, organismo encargado de intervenir en estos casos para evitar la muerte del animal y preservar la vida humana, justificaron el accionar policial y admitieron que en la provincia faltan recursos.
“No hay dardos paralizantes ahora en San Juan y son imposibles de conseguir en Buenos Aires. Falta invertir en recursos para operar ante estos casos, pero se trata de hechos muy esporádicos. La policía operó como pudo y a esa hora era muy complejo alertar a alguien de Conservación”, indicó Marcelo Jordán desde Ambiente.
Además, comunicó que se solicitó un informe al comisario de la seccional que intervino, para interiorizarse respecto a lo ocurrido. Descartó que puedan aplicarse sanciones a los policías.
Según expresó una de las personas que presenció la secuencia y entendido en el tema, se trataba de un puma de más de 70 kilos.
El haber estado en un buen estado alimentario y el hecho de no haber cazado antes de llegar a sectores tan urbanizados, indicaba que el puma se escapó de algún lugar en el que permanecía en cautiverio.
Desde el Parque Faunístico, confirmaron que no se trataba de algún animal escapado del lugar.
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