Paso casi desapercibido el dato, por la increíble forma que el joven Gabriel Valatkevicnis murió. En el San Juan había un solo médico para atender las emergencias que se presentaran la noche que el joven llegó gravemente herido, pero vivo. Ese medico atendía otro paciente, no llego a tiempo para salvarle la vida. Es una falla del sistema.
Es que en el único hospital público de una provincia que se dedica a la construcción de obras faraónicas, por increíble que parezca, había un médico para atender todas las emergencias que se presentaran la noche que el joven llegó gravemente herido, pero vivo.
El joven Diego Gabriel Valatkevicnis recibió una herida mortal de Parodi, que le perforó la arteria aorta, principal arteria del cuerpo humano, lo cual produjo que se desangrara. Tras recibir el puntazo, el muchacho caminó un corto tramo, sosteniéndose de su amigo, hasta una vivienda próxima, en donde se encontraban dos matrimonios sentados en la vereda. Allí se sentó a esperar que lo auxiliaran. Fue uno de los hijos del propietario de la vivienda en donde pidió ayuda quien informó a los uniformados del hecho, mientras aguardaban la asistencia médica.
Prácticamente desangrado, el joven fue trasladado con carácter de urgencia hasta el San Juan, adonde llegó con signos vitales lo que motivo que el único medico en la guardia intentara reanimarlo, hasta que constató que había fallecido. Es la versión de la familia del joven, que reaccionó con una violencia inusitada; pero que además coincide con la información policial y judicial del caso.
Intervino en el lugar personal de la Comisaría Seccional Tercera y de la Unidad Judicial N° 3, y se dio participación al fiscal de Instrucción Ezequiel Walther. La versión daba cuenta que el joven “Valatkevicnis (19) fue hallado herido con arma blanca en la calle Juan Larrea del barrio Cruz Negra. Por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital San Juan Bautista; adonde falleció minutos después de su arribo”.
Lamentablemente para el joven, el medico llegó a atender al joven, después de atender a otro paciente, lo que en definitiva determinó que no tuviera tiempo para salvarle la vida. Es una falla del sistema de salud de una provincia que repetimos, invierte no en prioridades, sino en obras que enriquecen solo a algunos.

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