Su padre lo dejó en el interior del vehículo durante un día de 29 grados, con lo que el pequeño padeció las temperaturas altas que le provocaron un daño neurológico.
El pequeño sufrió daños neurológicos irreparables debido a la deshidratación por sudoración que sufrió por las altas temperaturas registradas dentro del auto en el que su padre lo había dejado olvidado, informó el sitio La Nación de Costa Rica.
Al parecer, el bebé quedó encerrado en el auto durante un día de 29 grados, por lo que la temperatura en el interior del vehículo era mayor y le prodijo un golpe de calor. La deshidratación le provocó un alto concentrado de sodio en sangre, lo que hizo que se le encogieran las células del cuerpo, incluidas las del cerebro, explicó un médico local.
Los padres del bebé se pusieron a disposición de la Fiscalía de Alajuela este jueves para explicar su versión de los hechos, según el sitio costarricense. El padre del niño, de apellido Arias, tiene 42 años y trabaja en el Banco Nacional y su madre es maestra.
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